jueves, 4 de noviembre de 2010

Respiración de Fuego





La respiración de fuego es sin dudas uno de los pranayama más sofisticado de respiración controlada. Es una increíble herramienta contra la ansiedad, nervios, preocupación, miedo, dolor, tristeza, etc. Es una respiración vigorizante y purificadora, realizada a través de contracciones abdominales.

La manera de cómo nos sentimos esta directamente relacionada a la manera en como respiramos. Cuando tratamos con cambios o situaciones estresantes en la vida, nuestro cuerpo inconscientemente tiene una tendencia a atraer el diafragma hacia dentro. Este se encuentra en el área del Plexo Solar, donde el cuerpo guarda todas las emociones.

En la práctica de la Respiración de Fuego, el aire es inhalado y bombeado hacia fuera de forma muy rítmica, como si se usara un fuelle, sin sentir ningún tipo de tensión en los músculos del abdomen, pecho, caja torácica o en los hombros, los cuales permanecen relajados durante toda la respiración, hasta parecer que puedes continuar el ritmo de la respiración indefinidamente con poco esfuerzo.

La Respiración de Fuego vitaliza completamente el sistema nervioso, causando la secreción de la glándulas purificando así la sangre. Cuando se realiza en ciertas posturas y con ciertos movimientos, los cuales se hacen para contraer o expandir (relajar) presión en los plexos nerviosos y centros glandulares, esas áreas se vitalizan y llenan de energía.

Además la respiración de fuego:

  • Libera ansiedad, nerviosismo. Ya que fuerza el diafragma dentro y fuera. Esto tiene un impacto directo en el centro del ombligo, liberando las emociones beneficiosamente.
  • Reajusta y refuerza el sistema nervioso.
  • Ayuda a recuperar el control sobre estados de estrés mental.
  • Ayuda al corazón y  a la circulación, (envía) las toxinas fuera del flujo sanguíneo.
  • Masajea los órganos internos.
  • Libera toxinas y sedimentos de los pulmones,  revestimiento mucoso y  vasos sanguíneos.
  • Expande la capacidad pulmonar.

Como hacerlo

Respirando a través de la nariz, (en algunas ocasiones también puede realizarse a través de la boca dependiendo las indicaciones de la kriya), metiendo el abdomen dentro durante la exhalación, empuja el diafragma y sacando el abdomen en la inhalación. Se realiza de forma rítmica y rápida.

Una de las formas de empezar es practicando la Respiración de Fuego por unos cuantos minutos en periodos de 30 seg. Alternando entre ellas con Respiración Larga y Profunda. Puedes empezarla desde ahí hasta periodos de cuarenta y cinco segundos por dos o tres minutos. Pronto estarás capacitado para hacerlo por largos periodos de tiempo sin paradas o ahogos.

Con cada respiración uno expande y contrae un poquito más rápido, hasta que sin expandir y contraer completamente, sentimos un ritmo, permitiendo que el ritmo asuma el control.

Otra manera de sintonizar con el ritmo de la Respiración de Fuego puede ser al comenzar de forma inmediata con una respiración rítmica y potente, simplemente visualizando el parecido del diafragma a un fuelle.

De cualquiera de las formas, llegado a este punto puedes hacer la Respiración de Fuego de forma muy potente o muy ligera.

No esperes hacerlo perfectamente bien la primera vez, puedes comenzar empujando el abdomen hacia dentro mientras exhalas fuerte y alto, haciendo más énfasis en la exhalación y empezar a darle forma desde ahí, hasta que inhales la misma cantidad de aire que exhales.

Contraindicaciones

La única contraindicación es durante el embarazo o realizarla durante los dos primeros días del ciclo menstrual. En su lugar es recomendable hacer Respiración Larga y Profunda.