lunes, 4 de julio de 2011

Rumi (1207 – 1273)


¡Vuela, vuela, mi ave alma, vuela a tu hogar primordial!
Ahora que has escapado de la jaula,
tus alas están desplegadas en el aire.
¡Ay, viaja desde agua salobre
hasta la fuente de vida!
¡Vuelve desde el lugar de las sandalias
hasta el alto asiento de las almas!
Date prisa, date prisa que nos vamos
y venimos, ay alma,
desde este mundo de separación hacia la unión,
un mundo más allá de los mundos!
¿Cuánto más estaremos aquí en el mundo de polvo
como niños que llenamos nuestras ropas
con piedras sin valor,
con fragmentos rotos sin valor?
¡Saquemos nuestras manos del bosquecillo de polvo,
volemos a las alturas del paraíso,
volemos escapando la conducta infantiles
y reunamos el banquete de los hombres!
¡Llama, ay alma, proclama ahora
que eres leyes y rey!
¡Posees la gracia de la respuesta,
y también posees la pregunta!