martes, 21 de febrero de 2012

DOSHA VATA

Continuamos con la entrega de los 3 doshas, hoy explicamos:


DOSHA VATA



Vata es el principio del movimiento; a todo lo que genera movimiento se le llama vata, lo simbolizamos con el aire, pero, además, se le agrega la palabra vital, ya que este aire es diferente del aire atmosférico, es un aire biológico y por eso se le llama aire vital o vata. Controla el sistema nervioso central. Es la energía sutil que gobierna los movimientos biológicos, como el respirar, el latido del corazón, el movimiento celular, los movimientos musculares, la acción intestinal para la evacuación, etc., pero un  exceso de movimiento puede ocasionar un sistema sobre estimulado. Se libera a través del gas y de la energía nerviosa o muscular.

Cuando sentimos en nuestro cuerpo algún movimiento, temblor, espasmo o dolor, es la energía sutil vata que está actuando. La alegría, el placer, el nerviosismo, son también manifestaciones de vata, por lo que vata gobierna también los sentimientos y las emociones, tales como la pena y el temor.

Se dice que Vata es el dosha más importante ya que pone en movimiento a Pitta y a Kapha (ya que éstos son inmóviles) con su alegría y nerviosismo, y es el que nos da el instinto para el equilibrio de los tres doshas. Adquirimos aire con la respiración, y la descomposición de los alimentos nos aporta la energía y el aire que necesitan nuestras células.

La primera característica que les delatan son los hombros estrechos, personas muy activas, impulsivas, optimistas, imaginativas y habladoras.
Tienen hambre a todas horas, no siendo regulares a la hora de comer. Igual les ocurre con las horas de dormir, no teniendo una hora fija para acostarse y durmiendo pocas horas. Son delgados, ágiles y les cuesta engordar. Caminan con rapidez.

Se dice de ellos que empiezan acciones pero no las terminan nunca, lo cual les crea un sentimiento de insatisfacción.

“Vata posee todas las cualidades que usualmente asociamos con el aire. Seca así como una ligera brisa de aire, puede secar la ropa; enfría como una brisa puede enfriar el cuerpo al evaporar el sudor de la piel. Tiene la cualidad de la aspereza como en viento del desierto. Es errático o irregular. La resequedad es un efecto colateral de la movilidad, que es la función fisiológica de Vata. El exceso de resequedad promueve la irregularidad en el cuerpo y en la mente.”

Expresión física

El aire como principio de movimiento es el que describe la expresión física del tipo Vata. Predomina el aire y el espacio como fuerza o energía primaria. El aire en movimiento arrasa con la parte de fluidez y viscosidad del cuerpo, manifestando entonces una complexión delgada, una piel que tiende más a ser seca y áspera; articulaciones que quizás truenan y sean poco flexibles. La irregularidad del aire, se manifiesta físicamente como brazos o muy largos o muy cortos; nariz desviada o angular y sobre todo articulaciones muy marcadas. Los pies y manos tienden a estar fríos y el cabello también recibe los efectos del viento que lo hace reseco con tendencia romperse. Las uñas se les rompen con facilidad y los Vata suelen “comerse las uñas”. Sus ojos son pequeños y pueden estar muy juntos o muy separados. Su digestión es también irregular, pasando por períodos de estreñimiento y otros de diarrea. Aunque se muestran como si tuvieran gran cantidad de energía, en realidad se fatigan con facilidad, pero les cuesta trabajo aceptar que necesitan descansar.

Expresión emocional y mental

Lo primero que muestran es miedo o ansiedad. Pueden cambiar con facilidad y les cuesta trabajo tener una rutina. Son muy flexibles pero pueden caer en el caos o en la dispersión  mental; les cuesta trabajo concentrarse y tienden más a la hiperactividad. Les encanta hablar, pero les cuesta trabajo escuchar y estar. “Pueden ser inseguros y pasar por períodos en los que desean estar rodeados de personas y otros en los que prefieren el aislamiento.”

Desequilibrio de Vata

El exceso de vata se acumula en las partes de nuestro cuerpo donde esta energía predomina: el intestino grueso, la cavidad pélvica, los huesos, la piel, los oídos y las articulaciones. Podemos tener ataques, temblores y dolencias nerviosas. Así como estreñimiento, gases, e incluso dolores premenstruales. Ese exceso de aire apaga la combustión que hace el cuerpo, siendo más pronunciado en la vejez. Se tiene falta de concentración, memoria, e incluso en la coordinación verbal.
Mucho Vata nos produce piel seca y áspera. Problemas en las articulaciones. Se adelgaza y el cuerpo pierde calor y fuerza, como ocurre en la vejez. Se sufre de insomnio y se tienen defecaciones fuertes. Y Poco Vata nos produce agotamiento y un cansancio excesivo, se tienen dificultades en la respiración y en la concentración. Apatía en general. 

Puede haber problemas de hiperactividad, impaciencia, ansiedad, depresión.

Causas de agravamiento de Vata:
  • Alimentos picantes y astringentes.
  • Comer alimentos recalentados.
  • Comida cruda y seca.
  • Comer poco y rápidamente.
  • Sobre estimulación.
  • Contener las necesidades fisiológicas.
  • Dormir poco.
  • Hablar mucho y fuerte.
  • Exceso de actividades.
  • Exceso de ejercicio.
  • Otoño.
  • Exponerse al viento.
Síntomas físicos de agravamiento de Vata.
  • Hernia.
  • Distensión abdominal y gas.
  • Estreñimiento.
  • Piel áspera y seca.
  • Ligamentos frágiles.
  • Ciática.
  • Lumbago.
  • Palpitaciones.
  • Desórdenes neuro-musculares.
  • Parálisis.
  • Zumbido en los oídos.
  • Entumecimiento.
  • Ansiedad, preocupación, inseguridad.
  • Aislamiento.
  • Fatiga crónica.
  • Hipersensibilidad emocional.
  • Vértigo.
  • Falta de concentración.

Equilibrar a vata

La calidez es clave para equilibrar Vata. Tomar un baño de sol, humectar la piel con aceite tibio de sesamo; los sitios calurosos le vienen muy bien; usar ya sea en su vestimenta o en sus habitaciones colores como el amarillo, el rojo, el naranja o simplemente colores brillantes y metálicos. Evitar lugares en donde corra el viento o con polvo y con altitud muy elevada. El tipo Vata ha de tranquilizarse, dejar de pensar en hacer muchas actividades. A pesar de que la creatividad florece en sus mentes, han de concentrarse en hacer pocas actividades, y más bien realizarlas de modo consistente, con regularidad, con tranquilidad y calma, y sobre todo terminarlas. Para el tipo Vata, es fundamental aprender a escuchar al otro; detener el pensamiento constante que sobrevive inclusive cuando esta en medio de una charla y verdaderamente estar, estar presente en cada momento, con cada persona con la que convive. Viajar mucho, moverse de un lugar a otro; estar aquí y allá, hacer muchas actividades, dejan a Vata, fatigado y con una sensación de aislamiento y soledad. Por ello es fundamental evitar el estrés y buscar lugares tranquilos para descansar.

Vata ha de procurar “detenerse y sentir la tierra bajo sus propios pies”. Es natural que trate de ir de un pensamiento a otro, de una postura filosófica a otra; de pensar hoy algo y negarlo mañana, de querer ser, de querer lograr; Vata por si mismo tiene un gran potencial para despertar su ser espiritual. Ha de aprender a detenerse, cerrar los ojos, sentir el cuerpo y practicar el no hacer. Cubrir su cuerpo con una manta para meditar es muy indicado, encontrar su centro, encontrar la calidez en su propio ser. Ha de evitar la soledad o el aislamiento en exceso y rodearse de gente calida con la que pueda tener contacto físico y en donde se pueda sentir contenida o contenido. Ha de evitar ir de un lado a otro y darse la oportunidad de estar en su casa, de crear un espacio de calidez y en donde se sienta a gusto.

En cuanto al ejercicio físico, para Vata es poco recomendable practicar deportes en donde vaya en contra de la gravedad, como los aeróbicos, el correr, brincar o escalar. Ha de preferir deportes suaves como la natación, la caminata tomando  conciencia de cada paso que se da; el yoga suave, el tai-chi, el chi-kung, y cualquier disciplina que lo ayude a volver a su centro. En general, ha de bajar ell ritmo y dirigir la mente a un ritmo más suave y conciente de la respiración en cada momento.

Debe intentar poner un poco de orden en sus hábitos tanto alimenticios como de sueño. Se le recomienda un vaso de leche caliente antes de dormir para conciliar bien el sueño.

Y finalmente practicar la “regularidad” y aquel dicho taoísta: “menos es más”. Sobretodo, ha de aprender a descansar.


La alimentación para vata

A vata le vienen muy bien los alimentos salados, ya que le estimulan el apetito. El dulce le calma y los alimentos agrios también le convienen, y le sienta bien la comida caliente, los guisados, las sopas. Las comidas ligeras le dejan insatisfecho. Debe evitar el picante, y los alimento muy fríos, aunque las comidas muy condimentadas le suelen sentar muy bien. El jengibre o la canela pueden estimularle el apetito. 

Es importante que no coma con estrés ya que no le sentará nada bien la comida, y por las mañanas debe tomar un desayuno nutritivo. Cuando coma fruta debe comerla bien madura.

Como Vata es un dosha frío y seco, se calma con alimentos calientes y pesados, especialmente en invierno.

Alimentos fríos como ensaladas, bebidas heladas, vegetales crudos y verdes no son beneficiosos. Reducir las frutas astringentes (manzanas) a no ser cocidas y no comer fruta que no esté madura.

Mantener un horario regular en las comidas y hacer tres comidas cada día. Vata se agrava si las comidas se realizan tarde o si se omiten. Las comidas cocinadas minuciosamente y los alimentos de fácil digestión son los mejores para la errática digestión de Vata dosha.

Para mantener el equilibrio de Vata dosha escoger los alimentos que lo calman y reducir o evitar aquellos que lo agravan. Vata dosha se tranquiliza comiendo en un ambiente relajado y se agrava si dicho ambiente o el lugar son desagradables.


Alimentos recomendables para vata

VERDURAS
Favorecer: alcachofas, espárragos, remolacha, zanahorias, pepinos, ajo cocinado, judías verdes, okra, cebolla cocida, rábanos, patatas dulces, nabos, berros, boniatos.
Reducir o evitar: los siguientes vegetales o, en caso de tenerlos, cocinarlos con aceite para calmar la sequedad de Vata: brócoli, coles de Bruselas, col, coliflor, apio, berenjenas, vegetales de hoja verde, setas, patatas, germinados.

FRUTAS
Favorecer: albaricoques, aguacates, plátanos, cerezas, coco, dátiles, higos, uvas, limones, limas, mangos, melones, nectarinas, naranjas, papayas, melocotones, piña, ciruelas, frambuesas, fresas, fruta cocida.
Reducir o evitar: manzanas, arándanos, peras, granadas, frutas secas, fruta no madura.

GRANOS
Favorecer: arroz Basmati, avena cocida, cus-cus, arroz, trigo.
Reducir o evitar: cebada, trigo sarraceno, maíz, avena cruda, mijo.

LÁCTEOS
Todos son aceptables.

CARNES
Favorecer: pollo, huevos, pescado, pavo.
Reducir o evitar: todas las carnes rojas.

LEGUMBRES
Favorecer: judías mungo (soja verde), lentejas rojas.
Reducir o evitar el resto.

ACEITES
Favorecer el aceite de sésamo pero todos los aceites son aceptables.

DULCES
Todos son aceptables pero favorecer: azúcar de caña, miel, melazas, sirope de Arce.

FRUTOS SECOS Y SEMILLAS
Favorecer las almendras pero todos los frutos secos y semillas son aceptables en pequeñas cantidades.

ESPECIES
Casi todas las especies son aceptables con moderación, con énfasis en las dulces y calientes: Pimienta de Jamaica, anís, asafétida, albahaca, laurel, pimienta negra, comino, cardamomo, cilantro, clavo, comino, hinojo, jengibre, rábano picante, bayas de enebro, raíz de regaliz, mace, mejorana, mostaza, nuez moscada, orégano, salvia, sal marina, estragón, tomillo.
Reducir o evitar: semillas de coriandro, perejil, azafrán.

BEBIDAS
Favorecer zumos, tés con especias, leche caliente, agua caliente.





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