viernes, 11 de enero de 2013

Ayuno

AYUNO

En la entrada de hoy hablamos sobre el ayuno, sus beneficios, nuestras recomendaciones y algunos ayunos que pueden realizarse.


A lo largo del tiempo varias civilizaciones y culturas implementaron el ayuno como una forma de purificar el cuerpo y el alma. Ha sido parte de las tradiciones humanas desde la prehistoria incluso con motivos espirituales y religiosos. De hecho se menciona en la Biblia, en el Antiguo Testamento, en el Nuevo Testamento, en el Mahabhárata, en el Upanishad, en el Corán y en el Libro de Mormón.

Y no nos extraña que así sea, ya que la abstinencia de alimentos sirve como una terapia que ayuda al cuerpo a recuperar energías indispensables, que reemplazan las células enfermas por células sanas. Además sirve para eliminar definitivamente bacterias del organismo, las sustancias tóxicas que nuestro cuerpo ingiere. Logrando un aumento en la capacidad defensiva del flujo sanguíneo.

Así al no ingerir alimentos, los sistemas naturales de desintoxicación del organismo tienen la oportunidad de purgar al cuerpo de sustancias nocivas que se pudiesen haber acumulado.

Al limpiarse el tracto intestinal la eficiencia de la digestión aumenta, por lo que se logra una completa asimilación de los nutrientes ingeridos.

Al ingresar en un estado de ayuno avanzado, el cerebro segrega grelina, un químico cerebral que tiene un efecto estimulante de la memoria.

A través del tiempo se ha fomentado el ayuno no solo porque purifica el cuerpo físico, sino porque también purifica nuestra mente, nuestras emociones, logrando serenidad, y una vibración energética más elevada. Además con el ayuno aprendemos a confiar en nuestro cuerpo, en nuestras propias fuerzas y generamos una voluntad muy elevada.  

En la naturaleza el ayuno es un proceso natural, cuando un animal está enfermo o herido se abstiene de todo alimento, los niños aún tienen este instinto no perturbado y a la más mínima dolencia no quieren comer, también pasa a los adultos en enfermedades graves o en aquellos que saben oír su cuerpo y prefieren dejar la comida para liberar sus órganos de toxinas.

El cuerpo humano es sabio. Luego de un lapso de tiempo en el cual no ingiere alimentos, se reduce la glucosa en la sangre. El cuerpo, entonces, extrae la glucosa necesaria de las reservas corporales que se encuentran en forma de glucógeno en las grasas y las proteínas. Cuando estas reservas se agotan reaparece la sensación del hambre y es ahí en donde el ayuno debe terminar. Entonces es el propio cuerpo el que determina hasta dónde podemos llegar con el ayuno.

Desde nuestra experiencia, podemos hablar sobre ayunos, como una forma de  “descanso”, para el cuerpo, para el sistema digestivo, pero también es una forma de conectar con tu esencia.

Hacer ayuno puede parecer bastante duro para la mayoría, y no sólo físicamente: la falta de comida nos deja desnudos emocionalmente, nos hace sentirnos tristes y vulnerables, sin embargo, una vez comenzado el ayuno es más fácil mantenerlo de lo que pensamos, ya que pasada la primera etapa en donde el hambre, la angustia o ansiedad se presentan, comienza una sensación de ligereza, y también de plenitud, incluso en algunos caso de energía y nos prepara para eliminar hábitos tóxicos al terminarlo.

Hay muchas variantes de ayuno, más cortos, largos depende de cada persona, ayunar es una elección personal. Se recomienda hacerlo dos veces al año, en los cambios de estación, al comenzar la primavera y al comenzar el otoño, y sobre todo en una época que no tengas demasiado trabajo y puedas tomarte un tiempo de tranquilidad.

Algunas veces el ayuno es una llamada interior, que nos pide una purificación, como hemos dicho el cuerpo es sabio y normalmente pide lo que necesita, lo que nos sucede (sobretodo a nosotros occidentales), es que lo tenemos adormecido, anestesiado, y de esta forma es difícil escucharlo, pero cuando nos sentimos pesados, cansados, faltos de energía, intoxicados, es un buen momento para hacer un ayuno, teniendo en cuenta por supuesto que un ayuno no es una simple dieta, sino un momento para estar con nosotros, para limpiarnos física, mental y emocionalmente por ello para muchos es también una practica espiritual, ya que al desapegarnos de la comida, permitimos que nuestro cuerpo se purifique logrando estados de bienestar, ligereza, conciencia, conectando con nuestro ser esencial.


Los beneficios fundamentales del ayuno

1. Depuración del aparato digestivo. Durante el ayuno se evacuan aproximadamente 2,5 kg., de materia fecal y residuos acumulados en el intestino.

2. Limpieza de la sangre, los riñones y el hígado. Estos órganos acumulan muchas toxinas que ingresan a través de las bebidas, comidas y el ambiente que respiramos.

3. Desintoxicación de las células. Muchas sustancias tóxicas se acumulan en las células del cuerpo. La única forma de limpiarlas es evitar el ingreso de las toxinas durante un tiempo determinado, mientras el organismo se ocupe de eliminarlas.

4. Pérdida de peso con poca o sin hambre. El cuerpo luego de pasar los primeros días llega a un estado de equilibrio donde no siente el hambre.

5. Desaparición de la retención de líquidos. El ayuno permite limpiar el aparato renal, eliminando los líquidos acumulados en los miembros inferiores y en el abdomen.

6. Renovación de la piel y el pelo. Al depurarse el organismo los tejidos como la piel y el cabello crecen de manera rejuvenecida, desapareciendo ciertas manchas y arrugas.

7. Mejoría de las funciones sensoriales. El ayuno mejora la visión, la audición, el olfato y el gusto.

8. Control de la presión arterial. El ayuno normaliza la presión sin necesidad de medicamento alguno.

9. Aumento de la lucidez mental. Ayuda a mejorar la memoria, la atención y la capacidad de concentración.

10. Aumento de la energía física. Con el ayuno se incrementa el vigor y la energía corporal.

11. Se eliminan los depósitos de calcio en cualquier órgano, así como el colesterol de los vasos sanguíneos.

12. Desaparecen forúnculos, abscesos, granos.

13. Ayuda a liberarse de la dependencia al tabaco, al alcohol o café.


El ayuno es muy bueno para purificar y sanar al cuerpo. Sin embargo nunca debes ni iniciar, ni salir de un ayuno indiscriminadamente, porque puedes causar más mal que bien. Si tienes dudas o no estas familiarizado con su práctica siempre será mejor estar supervisado por un médico o algún experto en el tema.

Hay diversos factores importantes que hay que tomar en cuenta antes de hacer un ayuno:

  • Tener claro el motivo del ayuno.
  • Conocer el estado previo de salud y anímico.
  • Repetimos, si el ayuno no es una práctica familiar pora ti, es importante que sea controlado por un especialista, ya que es una práctica que no debe hacerse indiscriminadamente.
  • Contar con la suficiente determinación y paciencia para afrontar el tipo de ayuno elegido hasta el final, incluyendo la preparación previa y la salida del ayuno hacia la alimentación habitual.
  • Si mantener el ayuno resulta insoportable debes suspenderlo, pero retomando la ingesta de alimentos de manera gradual, nunca bruscamente.
  • Durante la realización del ayuno es recomendable no realizar ningún tipo de ejercicio físico extenuante, ni actividad deportiva excesiva, ya que quemar grasas y proteínas implicaría tener que recuperarlos y hay que evitar una descompensación.
  • NO se debe ayunar en caso de padecer enfermedades como: tuberculosis, delgadez extrema, insuficiencia renal, cardiopatías graves, diabetes y miedo al ayuno.
  • Durante el ayuno es importante mantener un estado de calma y tranquilidad, si estas sometido a mucho estrés, NO es recomendable ayunar.
  • Para lograr un resultado positivo y no alterar nuestro cuerpo durante el ayuno no deben ingerirse sustancias que pueden dañar el cuerpo como café, tabaco, alcohol y drogas.
Siempre nos regiremos por la lógica y el buen sentido común. La salud no es algo con lo que se pueda jugar. Es necesario tener no solo las aptitudes psicofísicas adecuadas para ayunar, sino también tener muy clara la intención. ¿Para qué y por qué quiero hacer ayuno? Esta pregunta debemos hacérnosla y contestarla con honestidad y claridad antes de  emprender este viaje.

Es necesario saber que un ayuno, además de fomentar ciertos cambios metabólicos, también va a acarrear cierta debilidad psicofísica transitoria y ciertos cambios en la percepción del entorno y de uno mismo mientras dura el ayuno y en los días posteriores. Los sentidos se agudizan, el cuerpo se vuelve más ligero pero también más débil, y la mente, acostumbrada a recibir el aporte energético que los alimentos le otorgan, se verá más indefensa y más propensa a protestar.

Por lo que es normal que durante el ayuno aparezca debilidad, malestar general, dolores en diferentes partes, náuseas, picores, mareos, dolores de cabeza, todo ello es causado por las toxinas que salen de las células y pasan a la sangre para ser metabolizadas por el hígado y eliminadas por los riñones.

Mantenerse con la dieta es sólo la mitad del desafío de ayunar. La purificación física de un ayuno se acompaña por una purificación mental y emocional. Puede liberarse el enfado y la negatividad, particularmente, si la persona ha utilizado la comida para mitigar emociones.

Tener las ideas claras, sentido común, determinación... son determinantes para ayunar. Si todo se ha meditado y planteado correctamente y decidimos hacer la práctica, hay que saber cómo hacerla. No se trata de dejar de comer de un día para el otro, mucho menos si la alimentación que se lleva habitualmente es, digamos, no muy yóguica (llena de impurezas).

Utiliza tu mente meditativa para hacerle frente a este desafío.


Nuestra recomendación para ayunar:

Ante todo asegúrate que tienes la capacidad y buen estado de salud para hacerlo.


PREPARACIÓN:

Prepárate para ayunar comenzando con modificar tu dieta. Elimina toda clase de comida "basura" (azucares refinados, harinas refinadas) elimina lácteos y carne (en caso de consumirla) y comienza por comer comidas ligeras compuestas en mayor parte por vegetales o frutas.

Luego, trata de ayunar una comida o dos, y luego por un día entero. Cuando te sientas cómodo con una comida ligera y un ayuno ocasional de un día, entonces, estarás listo para un ayuno de tres a cinco días.

Si es tu primera vez te recomendamos 9 días en total, 3 días preparatorios con una dieta ligera, 3 días de ayuno, y 3 días más para volver a comer comenzando nuevamente con una dieta ligera compuesta por frutas y verduras, pasados estos tres días poco a poco podrás incluir más alimentos en tu dieta, siempre escuchando a tu cuerpo, lo que esta completamente desaconsejado y puede ser contra productivo es justo después del ayuno comer alimentos pesados.

Escoge los días de ayuno preferentemente en días que puedas estar tranquilo, que estés menos cargado de responsabilidades o esfuerzos físicos y mentales. Si no es posible esto, habrá que tenerlo en cuenta a la hora de decidir si hacer o no el ayuno o postergarlo.


TIPOS DE AYUNO

Hay diferentes tipos de ayunos, desde el ayuno total, hasta el ayuno parcial.


Ayuno total a base de agua

En primer lugar hablaremos del ayuno total, solo a base de agua. Este tipo de ayuno no es para todo el mundo, es solo para aquellas personas sanas, a las que por reconocimiento médico sepan que no padecen ni tensión baja crónica, ni anemias de ningún tipo, tampoco se recomienda a personas con estados anímicos bajos (propensas a la depresión o ya deprimidas). Tampoco deben practicar este ayuno las personas que físicamente o anímicamente no estén en plena forma, ya que al inicio el ayuno va a comenzar debilitando todo el sistema. De esta forma, quien padezca de tensión baja por ejemplo, verá que se viene abajo mucho más; quien esté depresivo, verá que su depresión empeora. Por lo tanto, antes de decidirse a practicar este tipo de ayuno, hay que hacer uso de la sensatez y la observación, además de saber con seguridad que el organismo, en general, está en buena disposición de soportar la falta de nutrientes durante un periodo de varios días.

Con caldo de raíces

Ahora hablaremos del ayuno, que más recomendamos, que es tomando solo un caldo de raíces, es parecido al total con la diferencia es que aquí el líquido ingerido es dicho caldo.

Para preparar el caldo hay que hervir al menos durante dos horas raíces como: rábanos, zanahoria, chirivía, nabo, colinabos, etc., (cortadas en trozos pequeños) añade puerro, alga kombu, y poca sal o bien miso (el miso se añade al final, ya que no debe hervir).

Toma exclusivamente el caldo durante todo el tiempo que dure el ayuno.



Con sirope de arce

Otra forma muy conocida de ayunar es con sirope de arce, también debe tomarse durante todo el día el sirope de arce diluido en agua.

Este sirope lo venden en herbolarios. Viene envasado en una lata con tapón de rosca que permite ir haciendo la cantidad de sirope diluido que se va consumiendo sin que el resto del sirope concentrado se estropee (una vez abierta la lata hay que mantenerla en el frigorífico bien cerrada).

Para elaborar la bebida de arce solo hay que seguir las instrucciones del fabricante, normalmente consisten en añadir a una cierta cantidad de sirope concentrado, otra cierta cantidad de agua en la proporción indicada en la lata, zumo de limón y algo de cayena o pimentón picante (disuelve las flemas y produce calor). Todos estos ingredientes se mezclan y guardan en una botella que servirá para tener a mano fácilmente la bebida durante el día.

Este ayuno consiste en tomar exclusivamente esta bebida durante el tiempo que dure el ayuno.


Ayuno parcial

Otras posibilidades que ofrece el sirope es el ayuno parcial: sustituir una o dos comidas por solo la ingesta de la bebida de arce y hacer el resto de comidas ligeras, solo con frutas y verduras y luego beber la bebida de arce durante el resto del día.


Ayuno a frutas

Otro tipo de ayuno muy recomendable y nada peligroso es el ayuno a frutas un día a la semana. Es decir, que durante la semana hay que alimentarse  normalmente y un día fijo se ingieren solo frutas. Se come un solo tipo de fruta en cada comida, en la cantidad que te apetezca. Por supuesto se puede beber toda el agua que apetezca.

También puedes alimentarte de zumos y de fruta varios días seguidos. Este tipo de ayuno es depurativo en poco tiempo porque la ingesta de solo frutas suele aligerar mucho el tránsito intestinal. También se bebe agua al gusto.

Puede ser que existan otras maneras de practicar el ayuno, pero estos son los que conocemos y los que podemos recomendar.


SALIR DEL AYUNO:

Siempre rompe la dieta lentamente. Ayunar purifica el cuerpo, pero también lo hace más sensible. Si tú no comes nada más que vegetales al vapor y luego rompes tu dieta con una pizza, ¡Lo vas a lamentar!.

Si has estado comiendo comida basura por mucho tiempo, no esperes purificar tu sistema enteramente de la noche a la mañana. Ve lento y de manera constante, realizando cambios modestos al principio. Gradualmente verás mejoras. ¡Sin embargo, no esperes ser capaz de regresar a la comida basura después de que hayas limpiado tu sistema! Tú cuerpo te lo hará saber.

Al terminar el ayuno tu cuerpo esta desintoxicado, por lo que es un muy buen momento para descartar definitivamente algunos alimentos que no te sienten bien, o bien aquello que son mala influencia en el organismo y en el psiquismo.


Otras recomendaciones:

  • Se aconseja tomar infusiones de hierbas (nunca té y por supuesto ni hablar del café): jengibre, manzanilla, anís, tomillo,…
  • Beber mucha agua, para ayudar en el proceso de eliminación de toxinas.
  • La hidroterapia de colón es muy recomendada también durante el proceso. Hay diversos centros en donde se realiza. El resultado es realmente dramático, se acumulan demasiados tóxicos en el colon (más todavía en los carnívoros).
  • Es muy recomendable meditar, ya que te ayuda a estar en el estado mental adecuado, y a encontrarle sentido al ayuno.
  • También puedes ser adecuado practicar yoga. Escucha lo que el cuerpo te pide: tal vez algo muy suave el primer día, tumbarte, alguna torsión, y sólo ir más allá si de verdad sientes que quieres hacerlo.
  • Otras prácticas yóguicas, como la limpieza de senos nasales, complementan la limpieza total.
  • El zumo de limón tomando con agua caliente en ayunas es perfecto para limpiar biliosidades, estomago, hígado y diluir las grasas. El limón es antibiótico, antirraquítico, elimina grasas, indispensable para la salud de los huesos y vasos sanguíneos, desintoxica las células.
  • Apóyate en la meditación,  haz pranayamas (respiraciones), abrígate, lee textos que te inspiren, date baños de aire, de luz y de sol.

Es normal sentirse un poco triste a ratos, sobre todo el primer día cuando la sensación de hambre es bastante fuerte, pero enseguida se ve reemplazada por la sensación de libertad que proporciona detenerte a mirar tus hábitos cotidianos y darte cuenta de que tienes la capacidad de cambiar, de transformarte. La salida del ayuno es muy propicia para incorporar a la vida cotidiana una alimentación más sana y también más sáttvica (más pura y menos intoxicante a nivel físico y mental-emocional).

En cualquier caso el ayuno siempre nos ayudará a conseguir hábitos de vida más saludables de forma natural, por ejemplo, tendremos menos necesidad de comer dulces, carne o fumar.