jueves, 23 de enero de 2014

Mejorar tu estado de animo por medio del cuerpo

Como mejorar tu estado de animo por medio del cuerpo



Nuestro cuerpo habla lo que nuestras emociones callan, por ello cuando nos sentimos de mal humor, estresados o apenados, nuestro cuerpo manifiesta ese estado de ánimo en síntomas físicos.

Así lo afirma la psicoterapeuta Daniela Tempesta, que señala que “la conexión mente-cuerpo está bien documentada en la investigación de la neurociencia, la psiquiatría y la medicina”. Lo que desde la visión yoguica se ha planteado desde hace miles de años.

Comenta que; “Los resultados han demostrado que nuestra experiencia emocional (estrés, ansiedad, ira, tristeza, etc.) puede tener un impacto negativo en nuestra salud. La buena noticia es que podemos usar nuestra mente para ayudar a curar las dolencias del cuerpo”, explica, añadiendo que “cuando sentimos angustia emocional, podemos usar el cuerpo para cambiar nuestros sentimientos”.

“Cuando estamos estresados, asustados o tristes el cerebro envía señales al cuerpo que el peligro está presente y el cuerpo asume una postura defensiva o de escape. Esto puede dar lugar a tensión muscular, aumento del ritmo cardíaco, aumento de la temperatura corporal, falta de aire, etc., El llamado estrés, que nos es muy útil cuando hay peligro físico real (es decir, nos ayudan a correr de un depredador potencial), pero el resto del tiempo es una alarma de incendio en el cuerpo que suena a pesar de que no hay humo”, señala.

Pero no está todo perdido. “Podemos enviar un mensaje al cerebro de que lo que percibimos como una amenaza, no lo es al hacer cambios sutiles, pero poderosos en el cuerpo. A través de la adopción de diferentes posturas, cambiando nuestras expresiones faciales, o incluso poniendo una mano en nuestro corazón, podemos ralentizar la respuesta del cuerpo al estrés y empezar a calmar el dolor emocional que puede estar experimentando”, expresa.


A continuación te contamos algunos cambios sutiles que puedes hacer en tu cuerpo, para mejorar tu estado de ánimo rápidamente:


1. Sonríe, aunque no tengas ganas de hacerlo.


La especialista cita al maestro budista Thich Nhat Hanh, quien dijo: “A veces tu alegría es la fuente de tu sonrisa, pero a veces tu sonrisa puede ser la fuente de tu alegría”.

Una investigación realizada por Tara Kraft y Sarah Pressman de la Universidad de Kansas, demostró que la sonrisa puede alterar nuestra respuesta al estrés en situaciones difíciles. El estudio indica que sonreír, incluso cuando no nos sentimos felices, puede ralentizar el ritmo cardíaco y disminuir los niveles de estrés.

Ya que sonreír envía una señal al resto de nuestro cuerpo de que las cosas están bien, que es seguro bajar la guardia. Así que la próxima vez que te sientas abrumado, intenta sonreír.


2. Cambia tu postura.



Siéntate alineado y adopta una posición de poder. Modificar nuestra postura puede cambiar la forma en que nos sentimos. Un estudio realizado por Brion, Petty, y Wagner en 2009 determinó que sentarse alineado influye positivamente en el estado de ánimo de las personas, proporcionándoles más confianza en sí mismos. En cambio, “tumbarse” en la silla, provoca el efecto contrario.

Además, otra investigación realizada por Amy Cuddy y Dana Carney de la Universidad de Harvard estableció que existen ciertas “posturas de poder” que en sólo dos minutos pueden aumentar en un 20% la testosterona, lo que ayuda a aumentar la confianza. Asimismo, disminuyen en un 25% el cortisol (hormona del estrés).

Esta “postura de poder” implica poner las manos en las caderas, separar un poco los pies o inclinarse un poco hacia atrás en una silla y extender los brazos. Debes mantener esa posición 120 segundos.


3. Pon una mano en tu corazón.

Los brazos son las extensiones de la energía de nuestro 4to chakra (el chakra del corazón), nos ayudan a sentirnos mejor, es por eso que los abrazos son un bálsamo idóneo cuando estamos tristes. Pero si no tienes a nadie a quien recurrir en un momento angustioso, especialmente si estás en el trabajo, puedes obtener los mismos efectos positivos, poniendo una mano a la altura de tu corazón, frotando tus brazos y masajeando tu propia cabeza.

Esto es muy útil para frenar la respuesta de nuestro cuerpo al estrés. Además, al mismo tiempo que realizas esto, puedes evocar pensamientos como “esto es muy doloroso en este momento, pero se que pasará”.