jueves, 20 de marzo de 2014

LIMPIA TU HÍGADO

LIMPIA TU HÍGADO


Ya huele a primavera, y con ella, comienza en nuevo ciclo para la tierra, y por supuesto un nuevo ciclo para todos los que en ella habitamos, un ciclo que nos da la oportunidad de recomenzar, renacer, por lo que es un excelente momento para limpiarnos por dentro, y por supuesto para limpiar nuestro hígado.

Se sabe que el hígado, es el gran depurador del organismo, ejecuta más de quinientas funciones diferentes aunque se sospecha que pueden ser muchas más.

De ahí la enorme importancia de su estado para la salud. Con un hígado en mal estado es imposible encontrarse bien. Por eso es necesario ayudarle de vez en cuando con un ayuno moderado o una cura de desintoxicación. Puedes leer aquí una entrada sobre el ayuno.


Hablamos de un órgano de gran tamaño (pesa alrededor de kilo y medio). Situado debajo del diafragma, ocupa la parte más alta de la cavidad abdominal. Su posición es además estratégica en la circulación ya que tiene una vascularización muy abundante.

Principales Funciones:



  • Junto con el sistema endocrino, almacena y libera azúcar a la sangre dependiendo de las necesidades del cuerpo.
  • Almacena grasas de los alimentos ingeridos.
  • Ensambla lipoproteínas, que transportan el colesterol y otros lípidos necesarios a las células del cuerpo.
  • Produce colesterol y lo utililiza para fabricar sales biliares (componentes de la bilis).
  • Almacena hierro y las vitaminas A, B12 y D.
  • Produce proteínas del plasma sanguíneo.
  • Transforma el amoníaco tóxico (de la descomposición de las proteínas) en urea, menos tóxica y que se elimina por la orina.
  • Descompone hormonas para que sean eliminadas.
  • Recicla sustancias de los glóbulos rojos envejecidos.
  • Procesa el alcohol y algunos fármacos para que puedan ser eliminados por la orina.
  • Elimina las impurezas de la sangre y controla los niveles de azúcar.

En otras palabras:

El hígado cumple funciones muy importantes. Es el principal aparato de filtración del cuerpo humano, él depura la sangre de las substancias dañinas producidas ya sea a través de la alimentación o del aire respirado. Las substancias en suspensión en el aire deben ser transformadas en gas o en vapor, de manera que puedan penetrar en el sistema vascular y pasar por y a través del hígado.

En este órgano, se descomponen los elementos químicos y se convierten en materias solubles en el agua, lo cual permite excretarlos en la orina.

El hígado también transforma y almacena los elementos nutritivos del intestino delgado al cual está relacionado mediante la vena porta. Además, almacena las vitaminas, las hormonas y el hierro.

Adherida al hígado, la vesícula biliar almacena la bilis secretada por este órgano. Su función es la de emulsionar las grasas en el curso del proceso digestivo del intestino.

Señales que nos indican el mal funcionamiento del hígado:

  • Malas digestiones.
  • Hinchazón abdominal.
  • Nauseas especialmente después de comidas grasas.
  • Aumento de volumen alrededor del abdomen y estreñimiento.
  • El síndrome de colón irritable, asociado con hinchazón abdominal y flatulencia con frecuencia se debe a un funcionamiento deficiente del hígado.
  • Levantarse por las mañanas con mal aliento y/o lengua manchada.
  • Desagradables cambios de humor, depresiones, mente nublada y dificultad para la concentración y memoria. Si el hígado trabaja con dificultad, cantidades excesivas de agentes tóxicos se abrirán paso hacía la corriente sanguínea pudiendo afectar al funcionamiento del cerebro.
  • Condiciones alérgicas tales como fiebre, urticaria, erupciones cutáneas y asma.
  • Dolores de cabeza. Desgraciadamente, los calmantes pueden empeorar el hígado ya que este es el órgano encargado de romper la estructura de todo tipo de drogas.
  • Tensión alta y/o retención de líquidos. Esto puede que sea difícil de controlar mediante una terapia médica.
  • Hipoglucemia o nivel de azúcar en la sangre inestable. Un hígado irritado puede causar fluctuaciones inesperadas en el nivel de azúcar en la sangre, siendo un bajo nivel de glucosa el causante de fatiga, mareo, ligeros dolores de cabeza y necesidad de ingerir azúcar.
  • Incapacidad para tolerar comidas grasas, enfermedades y piedras en la vesícula biliar. Si se alimenta al hígado con demasiadas grasas saturadas o en mal estado, este intentará expulsarlas fuera del cuerpo a través de la bilis que fluye dentro de la vesícula y después al intestino delgado. Esto elevará el contenido de colesterol en la bilis y puede resultar en piedras en la vesícula (hechas de colesterol endurecido) e inflamación de la vesícula.
  • Fatiga y síndrome de fatiga crónica.
  • Excesiva temperatura corporal, que puede que esté asociada con sudoración o fuerte transpiración.
  • Baja tolerancia al alcohol y a algunos medicamentos tales como los antibióticos.

¿COMO PODEMOS AYUDARLO?


1.- Escucha a tu cuerpo. No comas si no tienes hambre. En su lugar toma un zumo natural, una fruta, una pequeña ensalada o un vaso de agua. De la misma manera, no pases hambre si tienes apetito. Muchas personas planean sus horarios alimenticios en torno al reloj y así comerán por ejemplo a las 9:00 hrs. a las 14:00hrs. y a las 21:00hrs., llueva o truene, con apetito o sin él. Es mucho más saludable establecer tus horarios de comida alrededor de tu apetito y darle poca importancia al reloj. Si tienes la costumbre de comer en horarios regulares cuando no tienes hambre, tu hígado trabajará en exceso y básicamente sufrirá con excesivo ajetreo.

2.- Bebe abundante agua mineral ya que ayuda a limpiar el hígado y los riñones. El cuerpo necesita pequeños y frecuentes sorbos de agua, de otra manera las células se encogen por deshidratación y sus membranas se secan. Las personas que no beben agua corren un riesgo mayor de contraer la enfermedad de Alzheimer. Evita grandes cantidades de líquidos durante las comidas.

3.- Evita consumir azúcar, especialmente evita por completo el azúcar refinado, ya que el hígado lo convertirá en grasa y colesterol. La grasa puede ser causante de degeneración de los órganos. Llegará un momento en el que los triglicéridos de la sangre serán demasiado elevados y esto está asociado con un incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Evita todos los edulcorantes artificiales ya que son tóxicos para el hígado y causan hipoglucemia y fatiga. Si necesitas comer algo dulce, toma fruta fresca, miel, sirope de arce, sirope de agave, o melazas.

4.- Evita las grasas saturadas o en mal estado. Estas grasas insalubres pueden dañar el hígado con los cambios característicos de un "hígado obeso" similar a aquel de los consumidores de alcohol.
Muchas personas preocupadas por su línea intentan llevar una dieta completamente libre de grasa, aunque, si esto se practica durante más de cuatro semanas, empezaran a aparecer síntomas de deficiencia de ácidos grasos. Es más, las funciones del hígado y del metabolismo se ralentizarán y conducirán a un fácil aumento de peso.
Los síntomas de deficiencia de ácidos grasos son: piel seca e irritada, eczema, pérdida de cabello, dolor articular, fertilidad reducida, incremento de la distracción, depresión y pérdida de memoria, lento índice metabólico con aumento de peso, reducción de las funciones inmunológicas, desequilibrio hormonal, degeneración del hígado, fatiga, problemas circulatorios, enfermedades degenerativas, adelanto del envejecimiento y alto porcentaje de triglicéridos.

5.- Obtén las proteínas de diferentes fuentes, incluidas las legumbres, granos, cereales, frutos secos y semillas. Las proteínas de primera clase procedentes de la combinación de estas fuentes son tan completas como las proteínas de origen animal y contienen los 8 aminoácidos esenciales.
Las legumbres son las alubias (tales como la alubia de soja o las habas, etc.), los guisantes, los garbanzos y las lentejas, que aportan proteínas de gran valor, ácidos grasos esenciales, fibra, hormonas vegetales, minerales y vitamina B.
Semillas - linaza, girasol, sésamo y calabaza, todas son unas excelentes fuentes de ácidos grasos esenciales, proteínas, hormonas vegetales y fibra.

6. Haz ejercicio físico, esto ayudará  a tu hígado y a otros órganos a mantenerse saludables. Te recomendamos que pruebes con yoga, estiramientos y ejercicios de respiración, si no tienes tiempo, caminar es otro ejercicio de bajo impacto que puedes hacer cada día.

7.- Presta atención a la buena higiene intestinal ya que el hígado debe filtrar y destruir cualquier bacteria y virus presentes en la comida. Demasiados organismos dañinos, tales como la salmonela y la bacteria shigella, pueden dañarnos seriamente e incluso dañar permanentemente el hígado. Para reducir este riesgo, come alimentos que sean frescos, y evita el recalentamiento regular de los alimentos, ya que un buen caldo de cultivo para las bacterias son los alimentos cocinados, especialmente la carne. No calientes nunca la comida más de una vez. Y siempre lávate las manos antes de comer.
Muchos alimentos procesados y empaquetados están llenos de conservantes, y aún así contienen organismos dañinos en estado latente. Tan pronto como estos alimentos llegan al intestino los conservantes desaparecen y el virus empieza a crecer en el intestino.

8.- Cuida tus intestinos y evita el estreñimiento comiendo frutas frescas y vegetales y bebiendo agua a lo largo del día. Evitando el estreñimiento evitarás el crecimiento de organismos no deseados en el intestino grueso.
Para aumentar la cantidad de microorganismos vivos (como acidophilus benignos y otras bacterias lactobacillus), que te ayudan a recuperar de forma natural la flora intestinal, puedes consumir probióticos como miso, kéfir, yogurt (el más beneficioso es el yogurt vivo, hecho a mano), microalgas, como la espirulina, chorella, chocolate negro, (si el chocolate!!) este alimento, si es de alta calidad, contiene más probióticos que los productos lácteos, chucrut que es col fermentada, y también el tempeh, que son los granos de soja fermentados, además de ser un sustituto ideal de la carne, son ricos en probióticos y una buena fuente de vitamina B12.

9.- Come buen pan. Es importante comer solamente pan de buena calidad si queremos limpiar nuestro Hígado.
Vete a una tienda de comida natural y compra pan que no contenga sustancias artificiales. Si tienes el colon irritable, consume pan de harina molida, ya que tiene una textura fina, y está libre de pequeños granitos.
Prueba distintas variedades de pan para reducir alergias, prueba el de centeno, de trigo, de maíz, de avena, de cebada y demás que puedas encontrar en tiendas de alimentos naturales. Para algo más ligero, prueba tostitas de arroz, de maíz, de avena, de quinoa, de centeno o pan de pita sin levadura.
Durante la Dieta de Limpieza del Hígado, es muy importante evitar la margarina y/o mantequilla, si necesitas algo para extender sobre el pan utiliza aguacate fresco, humus o tahín.

10.- No comas si te sientes tenso o ansioso ya que durante estos estados la corriente sanguínea es desviada de los intestinos e hígado a otras zonas del cuerpo.

11.- Comprueba si cerca de tu zona puedes adquirir productos biológicos y libres de pesticidas. Si consumes huevos y pollo, que sean de corral.
Compra productos que contengan ingredientes naturales y evita los alimentos procesados que contengan sustancias químicas artificiales tales como conservantes, colorantes, aromatizantes y edulcorantes artificiales.

12.- Evita los alimentos a los que puedas ser alérgico o que sepas por experiencias pasadas que no te sientan bien.
Mastica la comida lenta y concienzudamente, ya que la digestión empieza por la saliva cuando ésta se mezcla con los alimentos en la boca.
A medida que se envejece, la producción de ácido clorhídrico en el estómago es, a menudo, inadecuada para la eficiente digestión de las proteínas. Esto puede solucionarse bebiendo un vaso de agua que contenga una cucharadita de vinagre de sidra de manzana en todas las comidas (que contengan proteínas).


Alimentos y remedios caseros que pueden ayudarte a limpiar tu hígado:




1. El ajenjo o conocido científicamente como Artemisia absinthium limpia y desinflama el hígado. Prepara una infusión de las hojas secas del ajenjo y toma dos tazas dos veces al día poco a poco. No endulzar.






2. El ajo puede beneficiar a tu salud de muchas maneras, una de ellas es su capacidad para limpiar el hígado. Contiene compuesto que contienen azufre, que activan enzimas en el hígado que eliminan las toxinas del cuerpo.




3. La alcachofa es muy conocida como remedio natural para el hígado, contiene cinarina, que aumenta la bilis, descongestiona el hígado al hacer la bilis más fluida y drenar la vesícula evitando la formación de piedras biliares. En caso de haber padecido ya una enfermedad hepática, la inulina, polisacárido abundante en la alcachofa, tiene el efecto de regenerar las células del hígado favoreciendo su curación.
Puedes comer las alcachofas hervidas o bien puedes también tomar la infusión de la alcachofa. Otra manera de consumirla es licuar unas cuatro hojas de alcachofa con el agua que se ha hervido y tomarla después de las comidas. Esta planta puede utilizarse seca para infusiones, también se encuentra como medicamento en forma de cápsulas o gotas.
La mezcla del diente de león con la alcachofa también es un buen tratamiento casero para desintoxicar el hígado. Prepara una infusión con los dos ingredientes y tómalo tres veces al día.


4. El boldo o conocido científicamente como Plectranthus barbatus, es otra planta para limpiar el hígado que puede tomarse en forma de infusiones, también se lo encuentra en el mercado en forma de té y otras presentaciones.





5. El cardo mariano, es una planta medicinal comestible que reparan las células muertas del hígado y ayudan a eliminar las toxinas. Esta planta es muy efectiva para los que sufren de hepatitis, cirrosis e insuficiencia hepática. Aunque no sufras algunas de estas enfermedades, esta planta medicinal también te ayudará a limpiar y mejorar la función del hígado. Se puede consumir en capsulas, ensaladas o infusiones.



6. La cúrcuma también aumenta la producción de bilis, mejorando el funcionamiento de la vesícula biliar. La curcumina ha demostrado combatir el cáncer de hígado e incluso ayudar con fibromas en el hígado.




7. El diente de león es otra planta natural que sirve como remedio para limpiar el hígado y combatir la hepatitis. Puedes consumir las hojas como la flor en ensaladas o hervidas o tomar en infusión. Las raíces del diente del león tienen la propiedad de tratar la ictericia, enfermedad que pone la piel amarilla a causa del hígado. Las hojas de esta planta medicinal son diuréticas, muy eficaz para eliminar el exceso de agua y las flores contienen lecitina, esta proporciona elasticidad a las membranas celulares y las protege, lo cual garantiza que el corazón, el cerebro y el hígado funcione muy bien.


8. El limón, estimula las secreciones biliares y ayuda a metabolizar las grasas. El limón neutraliza las toxinas, también ayuda a eliminarlas, reforzando la función antitóxica y protectora del hígado. Bebe el zumo de un limón en ayunas, mezclado en con agua templada, o bien en el desayuno haz una mezcla de aceite de oliva virgen y zumo de limón en la que mojar un poco de pan.






9. El pomelo incrementa las defensas del organismo. Fortalece la digestión y al sistema urinario. Toma una vaso de zumo de pomelo en ayunas o después de las comidas, es muy eficaz contra la anemia ya que ayuda a absorber el hierro de los alimentos mucho mejor.


10. Los rábanos o rabanitos desinflaman y desintoxican el hígado, ya que contienen una esencia sulfurada a la que se le atribuyen propiedades coleréticas y colagogas; es decir que provocan un aumento de la secreción de bilis en el hígado y un vaciamiento de la vesícula biliar.

11. La remolacha y la zanahoria ya que contienen antioxidantes incluyendo el betacaroteno, otros carotenoides y flavonoides curativos que dan color a estos vegetales. Estas verduras antioxidantes tienen un efecto limpiador y curativo para el hígado.
Puedes mezclar el jugo de la zanahoria y de espinaca en partes iguales. Esto ayuda especialmente con la cirrosis de hígado. Bebe un vaso diariamente durante tres o cuatro semanas.



12. Té verde contiene antioxidantes llamados catequizas que pueden ayudar con la función del hígado en general. Ayuda a resistir el daño a este órgano causado por sustancias como el alcohol.



Tienes una gran cantidad de remedios que pueden ayudarte, ahora solo recuerda no sobre cargar tu hígado con grasas de mala calidad, fritos o alcohol.


¡Que tengas un gran comienzo de primavera!