viernes, 9 de mayo de 2014

Limpieza intestinal, Shank Prakshalana

Shank Prakshalana



Seguimos con nuestra serie de entradas sobre limpieza, y no cabe duda que mantener sanos los intestinos es fundamental para prevenir enfermedades, ya que es en ellos se encuentra la mayor parte de nuestro sistema inmunológico, y esto nuestros antepasados ya lo sabían, muestra de ello es la técnica yóguica milenaria, para limpiar los intestinos con agua salada. Se llama Shank Prakshalana, tema del que hablaremos en la entrada de hoy y a pesar de su nombre algo largo y complicado, en realidad es muy fácil y accesible de realizar en casa.

Desde el punto de vista yóguico, una de las llaves de la salud se encuentra en el intestino grueso. El organismo se intoxica sistemáticamente, sin interrupción, durante toda la vida. Son múltiples las causas (sustancias externas, alimentos de baja calidad, aire insuficientemente puro, trasgresiones de la dieta, etc.)

La evacuación diaria del intestino no excluye que la mucosa, las paredes del intestino, puedan tener una costra de sedimentos: que poco a poco se han incrustado en ella y que nunca se eliminan. Esto provoca fermentaciones pútridas, cuyas toxinas se filtran por las paredes intestinales para ser recirculadas en nuestro organismo las 24 horas del día. Lo que puede ser el origen de muy diversos trastornos, por la intoxicación constante, por ejemplo:

  • Estómago: pérdida de tono, prolapsos, úlceras, cáncer y a menudo causa de mal aliento.
  • Riñones: cálculos, cólicos nefríticos.
  • Sistema nervioso: insomnio, depresión, irritabilidad, histeria.
  • Piernas: ciática, estagnaciones sanguíneas que desembocan en varices.
  • Colon: hemorroides, cáncer.
  • Hígado: congestiones hepáticas, cálculos en la vesícula, intoxicación de origen hepático.
  • Apéndice: apendicitis crónica o aguda.
  • Sangre: anemia.
  • Bajo vientre: infecciones crónicas de los órganos genitales, desplazamiento de útero.
  • Piel: erupciones de diversa naturaleza.

Un método estupendo para limpiar todos estos restos de alimentos en nuestro intestino es sin duda Shank Prakshalana. Es sencillo, al alcance de casi todos, además de limpiar a fondo el colon, elimina también integralmente los sedimentos del tubo digestivo entero, desde el estómago hasta el ano.

En esta técnica, el agua que ingerimos por la boca va al estómago; después, guiada por unos movimientos muy simples (sobre todo si practicas un poco de yoga) que explicaremos más adelante, recorre todo el intestino hasta la salida. Se repite la técnica hasta que el agua salga tan limpia como entró. No presenta ninguna dificultad mayor, ningún peligro, y está recomendada a casi todos (hay pocas contraindicaciones que explicaremos más adelante), siempre y cuando se realice escrupulosamente.


CUANDO REALIZARLA

Elige una día tranquilo para hacer la limpieza, ya que debes hacerla en ayunas, el momento idóneo es por la mañana temprano, con el estomago vacío.  El proceso dura entre 2 y 4 horas, luego es muy recomendable tener tiempo para descansar un rato. Además puede que se necesite hacer más evacuaciones durante 1 ó 2 horas después de haber terminado, por eso es mejor estar en casa, o bien cerca de un baño.
El día que la realicemos, no podemos practicar otros ejercicios de yoga, gimnasia, o artes marciales y tampoco en el día siguiente.


LA PREPARACIÓN

Prepara unos 2 ó 3 litros de agua templada con sal (1 cucharada rasa de sal por litro).
Es obligatorio que el agua este salada porque en caso contrario será absorbida a través de la osmosis por la mucosa, siendo evacuada por vía urinaria y no por el ano. Si el agua nos parece demasiado salada podemos ligeramente bajar la concentración de la sal hasta que nos parezca aceptable.
Hierve agua, déjala enfriar un poco y luego disuelve en el agua sal marina natural o sal del Himalaya (es ultima es mejor pero no se disuelve tan fácilmente). Lo importante es ingerir el agua caliente (o ligeramente caliente), así aumentamos su poder desincrustante.

En los casos de intolerancia a la sal, se puede tomar en su lugar un caldo hecho en casa, de verduras como zanahoria, puerros u otros vegetales.


COMO HACERLA

La técnica es la siguiente:

Toma el primer vaso de agua caliente (la temperatura debe ser como la de una sopa caliente), inmediatamente después realiza la primera serie de movimientos que indicamos más adelante.
Toma otro vaso de agua y haz otra serie de movimientos.
Continuar así, ingiriendo el vaso de agua salada y haciendo los ejercicios, hasta que hayas bebido 6 vasos en total. En este momento hay que ir al baño.
Normalmente, la primera evacuación se produce casi inmediatamente, las materias fecales reblandecidas por el agua salen cada vez más fluidas, hasta que se convierten en líquidos (de color amarillento).  Si no vas al baño inmediatamente, o a más tardar en un plazo de 5 minutos, vuelve a hacer los movimientos sin beber agua y vuelve al baño.

Después de esta primera evacuación, continua alternando beber/ejercicios/baño hasta que el agua salga tan limpia como entró,  lo que, según el grado de adherencia de los sedimentos, corresponde a la ingestión de 10 a 14 vasos de agua aproximadamente, raramente más.
Terminarás cuando estés satisfecho con el resultado, aunque es importante saber que irás aún muchas veces al baño durante la hora siguiente.

Un consejo: después de cada evacuación y de haber utilizado el papel higiénico habitual, puedes lavar el ano con agua tibia, y limpiarlo con un aceite (de oliva por ejemplo) para prevenir una eventual irritación debida a la sal. Algunas personas pueden sufrir esta molestia, que es muy fácil de prevenir.


LA SERIE DE MOVIMIENTOS DE SHANK PRAKSHALANA

Como comentamos al inicio para que el agua avance en el tubo digestivo, es necesario hacer la siguiente serie de movimientos. Cada movimiento se debe hacer 8 veces alternando 4 veces por cada lado, izquierdo y derecho. El ritmo tiene que ser dinámico, pero no muy rápido. La serie completa no debería tardar más de 2-3 minutos en hacerse.


El primer movimiento:


De pie con los talones separados unos 30 cm, los brazos estirados hacia el cielo con los dedos entrelazados y con las palmas hacia arriba. Estira el cuerpo lo máximo hacia arriba e inclínate hacia la izquierda desde la cintura sin girar el cuerpo. Sin mantenernos en esta posición, regresamos a la posición inicial y nos inclinarnos hacia la derecha. Repetimos este movimiento cuatro veces hacia cada lado, un total de 8 inclinaciones. Este ejercicio abre el píloro del estómago y cada inclinación permite al agua salir del estómago hacia el duodeno y el intestino delgado.


El segundo movimiento:


Este ejercicio obliga al agua a avanzar más adentro del intestino delgado. La posición inicial es la misma al ejercicio previo, manteniendo los pies separados a unos 30 cm. Levantamos el brazo derecho a la altura de los hombros, con  la palma hacia abajo paralela al suelo. Doblamos el brazo izquierdo desde el codo y lo llevamos hasta que los dedos pulgar e índice toquen la clavícula derecha. Giramos el cuerpo hacia la derecha, moviendo el brazo derecho estirado lo más lejos posible, mientras miramos la punta de los dedos. Sin parar, volvemos a la posición inicial y repetimos hacia el otro lado. Hacemos este movimiento 4 veces por cada lado, en un total de 8 movimientos de rotación.


El tercer movimiento:


Gracias a este movimiento el agua sigue avanzando en el intestino delgado y entra en el intestino grueso. En una variante de la postura de la cobra (bhujangasana), en donde sólo los dedos de los pies y las palmas tocan el suelo, aguantando el peso del cuerpo en ellos. Es muy importante que los pies estén separados unos 30 cm. uno de otro. Cuando hayamos adoptado esta postura, giramos cabeza, brazos y cuerpo de manera que podamos ver el talón contrario. Si empezamos por la derecha, miramos el talón izquierdo y viceversa. Regresamos a la posición inicial y repetimos hacia el otro lado. Haremos el ejercicio cuatro veces por cada lado en un total de 8 movimientos.


El cuarto movimiento:


Este  movimiento empuja el agua a través del intestino grueso hacia el rectum. A pesar de ser más complejo que los ejercicios anteriores, el movimiento es viable para la mayoría de las personas, menos las que sufren de afecciones de rodilla o menisco.  En este caso habrá que realizar la variante alternativa, que mostramos más adelante.
Manteniendo los pies separados unos 30 cm. nos agachamos y colocamos ambas manos en las rodillas doblando los codos, también manteniendo una distancia de unos 50 cm. Los talones se mantienen hacia el exterior de los muslos y no bajo los glúteos. Giramos el cuerpo y mantenemos la rodilla izquierda en el suelo en frente de la planta del pie contrario. Las palmas empujan el muslo derecho hacia la izquierda y el muslo izquierdo hacia la derecha para presionar la mitad respectiva del estómago y vaciar el intestino delgado. Para aumentar la eficacia del movimiento, cuando giramos el cuerpo tenemos que mirar lo más hacia atrás posible para incrementar la presión sobre el abdomen. Es muy importante comenzar con poner primero la rodilla izquierda en el suelo para presionar antes el lado derecho del estómago y para ayudar a vaciar el colon ascendente en primer lugar. Hacemos este ejercicio 4 veces por cada lado, un total de 8 torsiones.

La variante alternativa para el cuarto movimiento:


Sentados en el suelo, las piernas estiradas y el torso alineado con los dos brazos relajados. Flexionamos la pierna derecha, pasándola por encima de la izquierda colocando en el mismo tiempo la palma derecha debajo el talón derecho. Giramos el cuerpo hacia la izquierda y miramos lo más hacia atrás posible. Volvemos a la posición inicial y seguidamente doblamos la pierna izquierda pasándola por encima de la derecha, colocando la palma izquierda debajo el talón izquierdo, girando el cuerpo hacia la derecha para mirar atrás. Se hacen 4 repeticiones por cada lado, un total de 8 movimientos.


POSIBLES COMPLICACIONES

Si después de haber bebido 4 vasos sintieras que el contenido del estómago no pasa normalmente al tubo digestivo, y te provoca una sensación de náuseas, quiere decir que el píloro no se ha abierto como debiera. Esto es remediable realizando la serie de ejercicios sin beber más agua, la desaparición de las náuseas te indicará que el paso se ha abierto. Una vez que se ha iniciado la evacuación puedes continuar con el proceso.

Es posible que algunas personas no puedan evacuar, debido a un tapón de gas probablemente ocasionado por las fermentaciones, en este caso o bien puedes realizar un enema o bien oprimir el vientre con las manos haciendo un masaje abdominal o realizar la asana de la vela o postura sobre los hombros (sarvangasana) además de la serie de ejercicios descritos.


AL TERMINAR

Después de Shanka Prakshalana hay que respetar las siguientes indicaciones:

Comida: Comer no antes de media hora después de haber terminado la limpieza y no más tarde de una hora, está completamente prohibido dejar el tubo digestivo vacío durante más de una hora. La primera comida será arroz blanco (evita el integral ya que irritaría la mucosa), cocido en agua al punto en que los granos se deshagan en la boca. Si no te apetece comerlo en blanco puedes también servirlo con una salsa de tomate poco salada y sin pimienta, o acompañado de lentejas o zanahorias bien cocidas. Hay que tomar con esta comida 40 gr. de mantequilla o ghee, que se puedes derretir en el arroz o bien tomarla con una cuchara. Puedes reemplazar el arroz por avena. Importante, está prohibido ingerir leche, yogurt, bebidas ácidas, frutas y legumbres crudas durante las 24 h. que siguen a la limpieza. El pan está permitido en la segunda comida que sigue a la limpieza. Están permitidos todos los quesos de consistencia dura o semidura y no permitidos el queso blanco y los fermentados. Después de 24 h. puedes volver a tu dieta normal pero evitando todo exceso de carne.

Bebida: La absorción de agua salada habrá drenado, por osmosis, una parte de los líquidos de tu organismo hacia el tubo digestivo, eso forma parte de la desintoxicación, es normal por lo tanto tener mucha sed al acabar, pero no debes beber ningún líquido, ni siquiera agua pura, antes de la primera comida, por que continuarías yendo al baño. Durante y después de la primera comida si que puedes beber agua o infusiones livianas, el alcohol está completamente prohibido durante las 24 h. después de la limpieza.

Es posible que las deposiciones no reaparezcan hasta 24 ó 36 h. después de Shank Prakshalana, esto es normal y no debe preocuparte. Estás serán de color amarillo-oro e inodoras como las de un niño.


BENEFICIOS

Los beneficios son muchos, sobre todo:

  • Ayuda a limpiar todo el intestino de las toxinas acumuladas por nuestra alimentación. Desincrustando el moco intestinal y los restos de comidas sin procesar y que entorpecen tanto la digestión, como la evacuación. ¡Es impresionante lo que puede acumularse en un intestino!
  • Elimina al instante la sensación de pesadez en el estómago, activa el tránsito intestinal.
  • Estimula el hígado –eso se nota en el color de las primeras deposiciones- y las otras glándulas anexas del tubo digestivo, especialmente el páncreas.
  • La limpieza del tubo digestivo trae consigo una asimilación correcta de la alimentación, haciendo, por consiguiente, engordar a los flacos y adelgazar a los que tienen kilos de más.
  • Mejora el sueño.
  • Desaparecen erupciones en el rostro y/o en el cuerpo.
  • También se nota la desaparición del mal olor corporal, siempre y cuando se siga una dieta sana, con pocas toxinas evitando comer carne en abundancia.
  • La piel parece más luminosa y suave.
  • Los ojos se llenan de brillo.
  • Refresca el aliento.
  • Proporciona una sensación de paz y tranquilidad que ayudan mucho a la atención y la concentración.
  • Mejora el ánimo y la autoestima.

Esta cura viene muy bien para las personas que sufren estreñimiento ocasional o que simplemente no elimina los deshechos a tiempo y como consecuencia sufren mal aliento, dolores de cabeza, insomnio, irritabilidad, hemorroides o erupciones cutáneas.


CONTRAINDICACIONES

Las contraindicaciones son pocas:

  • Abstenerse si se padece de alguna úlcera gástrica.
  • Afecciones agudas del tubo digestivo, colitis aguda, diarrea, apendicitis aguda, tuberculosis intestinal o cáncer.
  • Embarazo.
  • Menstruación.
  • Hemorroides.
  • Cuidado las personas con malfuncionamiento renal, (Hay que practicar estrictamente toda la técnica, sobre todo respetando la dosis prescrita de sal o bien tomando en su lugar un caldo de verduras, para que el agua no sea absorbida por la mucosa y evacuada por vía urinaria sobrecargando los riñones.)

Se recomienda hacer Shank Prakshalana por lo menos 1 ó 2 veces al año, incluso hay quien lo recomiendo 4 veces al año, con el cambio de estación.

Aquí un video sobre como realizar los ejercicios:



¡Esperamos que te sea de utilidad! ¡A limpiar se a dicho!
OM