jueves, 18 de febrero de 2016

El cuarto chakra

Hola muy buen día,

Seguimos con una serie de entradas sobre cada uno de los chakras, aprovechando que se esta desarrollando en nuestro centro el TALLER DE CHAKRAS, que dirige con mucho amor y dedicación nuestro compañero Pierre Wappenhans.

Aquí por tanto la información sobre el cuarto chakra:


CUARTO CHAKRA
Por Pierre Wappenhans




NOMBRE: Anahata

LOCALIZACIÓN: En el centro del pecho.

ÓRGANOS ASOCIADOS: Pulmones, corazón, sistema circulatorio y respiratorio. Brazos y manos. Vértebras dorsales.

ELEMENTO: Aire.

COLOR: Verde y rosa.

FORMA GEOMÉTRICA: Hexagrama.

SONIDO: HAM. La E.

MINERAL: Aventurita verde, esmeralda, malaquita, cuarzo rosa.

ACEITE ESENCIAL: Rosa.


ARQUETIPOS FUNCIONALES:
El niño interior. Este arquetipo nos conecta con el amor en su estado más puro e inocente. El Niño interior se mueve, y se expresa desde él. Vive intensamente el presente, se ama a sí mismo y vive toda manifestación del amor con ligereza y espontaneidad, Sabe pedir y sabe dar. Lo hace siempre con naturalidad. Sabe vivir la vida intensamente. Cuando está unido al arquetipo del Adulto, es capaz de vivir la vida con compromiso y entrega, pero sin perder nunca la espontaneidad y la capacidad de “jugar la vida”. Sumamente transparente, atrae el amor porque “contagia” a los demás con su manera de ser.

El amante. Este arquetipo encarna la parte de nuestro ser que ha madurado a través de las experiencias de la vida, y lejos de mantenerle serio y calculador, respalda y protege al niño interior, aportándole solidez y experiencia, a la vez que dejándose contagiar por su espontaneidad e inocencia. Su amor es incondicional, y vivir con él le hace feliz sin necesidad de correspondencia ni de manifestaciones explícitas.


ARQUETIPOS DISFUNCIONALES:
El Actor. Ante determinadas circunstancias de su vida ha decidido cerrar su corazón y desconectarse del amor y de los sentimientos. Es frío y distante. Ha creado un personaje y vive identificado con él. Finge, se oculta. Su vida se asemeja a una obra de teatro. Actúa en vez de sentir, especialmente en el amor. Es irónico, sarcástico, escéptico. Profundamente desconfiado. Analiza todo en exceso y nunca se deja llevar por el corazón. Siempre busca “certezas”, garantías antes de actuar, decidir o expresar.  No asume el riesgo a sentir, a ser vulnerable.

El “Caballero de la Armadura Oxidada”. Es una variante del actor. En su caso huye de los sentimientos y se refugia en una actitud compulsiva de conquistar metas, para sentirse reconocido como bueno y así atraer un amor ficticio de las personas a lasque “salva”.


El Niño Herido: cuando el cuarto chakra no ha evolucionado adecuadamente seguimos anclados en un esquema infantil a través del cual pensamos que la felicidad y el amor nos vienen dados de fuera. En consecuencia, en casos de abandono, ruptura, duelo… la persona queda muy resentida y culpa al otro. El niño herido tiene mucha dificultad en perdonar, acumula mucho rencor. Se mantiene en una actitud  totalmente pasiva ante la persona que le abandonó, esperando a que repare su acción, llene su vacío afectivo, cosa que no siempre sucede. Mientras, sigue albergando resentimiento en su interior. Le cuesta mucho soltar este tipo de sentimientos, que de alguna forma le mantiene siempre atado a la misma situación del pasado. Ello dificulta su apertura al amor real: el que brota de su interior,  que le permitiría crear relaciones maduras en las cuales compartir este amor. Este arquetipo se suele originar en una etapa infantil en la que hubo una situación dolorosa de falta de nutrición afectiva: abandono, pérdida, preferencia hacia otro hermano… Al no resolver esta herida, la persona sigue anclada a su pasado, como esperando el regreso de aquel amor no correspondido.


FUNCIÓN PRINCIPAL:
  • Potenciar y equilibrar el movimiento de dar y el de recibir en la vida.
  • Amor a uno mismo y a los demás.
  • Compasión. 
  • Unir y equilibrar los chakras superiores y los inferiores, lo espiritual y lo material.


LECCIÓN EVOLUTIVA:

  • Amar incondicionalmente.
  • Perdonar, no desde un acto “caritativo” sino desde el reconocimiento profundo que no existen enemigos, solo maestros que nos hacen de espejo de alguna sombra de nuestro interior.
  • La compasión en el sentido real del término: sentirse uno con el otro y sus sentimientos, sean de alegría, de tristeza o dolor. 
  • La empatía.
  • Aprender a ser vulnerable: el coraje de vivir despojado de  corazas y  de actitudes defensivas. Vivir desde el corazón, conectado con los sentimientos, y saber manifestarlos.
  • Aprender a escuchar el corazón y a seguir su voz.
  • La inocencia: liberar al niño interior inocente que hay en nosotros, dejar que se manifieste. Desde el adulto que somos, respaldarlo, protegerlo, sin reprimirlo.


SINTÓMAS FÍSICOS O ENFERMEDADES EN CASO DE BLOQUEO:
  • Afecciones respiratorias de las vías bajas (pulmones y bronquios).
  • Afecciones cardiovasculares, híper o hipotensión arterial, arritmias, dorsalgias.


DESEQUILIBIOS PSICOLÓGICOS Y ENFERMEDADES PSÍQUICAS:
Melancolía, indiferencia, resignación, aflicción, excesivo apego al pasado, celos  y posesividad desproporcionados.


AFIRMACIONES:

  • “Yo… me amo a mí mismo incondicionalmente por ser quien soy”
  • “Me siento seguro abriéndome al amor”
  • “Es seguro para mí abrirme a mi vulnerabilidad”
  • “El adulto que soy ama incondicionalmente, protege y abraza al niño que hay dentro de mí”
  • “Yo… me abro a la inocencia de mi niño interior”
  • “Yo… me siento merecedor de abundante amor y me abro a recibirlo”.
  • “Yo… me siento seguro dando amor a los demás”
  • “Yo…  me libero de toda culpa de mi pasado”
  • “El amor es mi maestro”


ASPECTO YIN: La capacidad de recibir.


ASPECTO YANG: La capacidad de dar.


Del chakra corazón emana la energía del amor más puro. Brota del interior, de lo más profundo. Aunque muchas veces vivimos desconectados de él, es el estado natural del ser humano.  Como lo es de toda la creación. El amor se puede entender como la fuerza que unifica todo el universo, tanto a nivel microcósmico como a nivel macrocósmico. Se puede equiparar a la fuerza de atracción, de los astros como  de las partículas más diminutas. Al amor une, atrae, y al mismo tiempo  es libre. Hay espacio entre las partículas. Respeta la libertad, el movimiento propio de cada astro, de cada cuerpo, de cada molécula. El amor verdadero permite que cada ser realice su propio movimiento, dance su propia vida, permitiendo y reforzando la danza de otros, e integrando al otro en un todo mayor. Si la fuerza de atracción no respetara el espacio entre partículas, éstas volverían a aglutinarse y el universo ser reduciría nuevamente a una diminuta masa compacta y estática, como lo fue antes del “Big Bang.”

Siguiendo con este paralelismo con la fuerza de gravedad, el amor verdadero crea unión entre seres desde la libertad, respetando el movimiento, sensibilidad, vida, modo de ser de cada uno. El amor verdadero no pretende agarrar, poseer. No pretende cambiar al otro, moldearlo. El amor es compartir. En él cada parte se potencia mutuamente.


También te puede interesar: