martes, 21 de junio de 2016

El sexto chakra

Hola muy buen día,

Seguimos con la serie de entradas sobre cada los chakras, aquí la información sobre el sexto chakra:


SEXTO CHAKRA
Por Pierre Wappenhans





NOMBRE: Ajña
LOCALIZACIÓN: Entre las dos cejas. Se extiende en toda la frente.

ÓRGANOS ASOCIADOS: Frente, cerebro, ojos (presente, alerta, atención.) Oído (oír los mensajes de la vida.) Glándula pineal.

ELEMENTO: el pensamiento.

COLOR: Añil /índigo

FORMA GEOMÉTRICA: Ninguna en específico. Los mandalas o yantras en general.

MINERAL: Obsidiana para trabajar con la sombra; amatista para despertar la intuición y la percepción sutil.

ACEITE ESENCIAL: Sándalo.

ASPECTO YIN: Intuición.

ASPECTO YANG: Razón

MÚSICAS: Música de Mantras y de meditación, especialmente la música Zen. En general, músicas poco melódicas, que favorezcan la mente neutral. Instrumento: el sitar.

ELEMENTOS DE LA CASA: Las ventanas, especialmente sus cristales  (Limpiar cristales con consciencia es como limpiar los “cristales” de nuestra consciencia.) La iluminación de la casa en general.


ARQUETIPO DISFUNCIONAL:

EL INTELECTUAL. No es un arquetipo realmente disfuncional, a menos que éste se manifieste en un grado extremo: una tendencia excesiva a almacenar conocimientos que proceden de otras personas y otras fuentes sin haber realmente vivido, experimentado y comprobado sus teorías. Personas que se quedan en el “estadio teórico”, de la vida, aprendido en “los manuales de la vida” y que están cerradas a aprender de la experiencia que trae la vida misma a cada instante.

EL FALSO MAESTRO O MAESTRO DESDE EL EGO. Aunque en el nombre del arquetipo esté la palabra “maestro”, no siempre se declara como tal abiertamente. Es la persona que manipula desde el poder de la mente. Tiene similitudes con el predicador, pero es más sutil: manipula a través de la proyección del pensamiento, no siempre estando físicamente presente. Puede manipular a distancia. Suelen ser personas con mucho poder mental, pero con una herida en el chakra corazón no sanada. Son el fiel exponente del peligro que supone la apertura del sexto chakra sin haber hecho un trabajo previo de apertura del cuarto. Son los típicos líderes de una secta: (declarada o no:) las personas que se ven atraídas por ellas pueden llegar a sufrir de trastornos de alienación y  pérdida de la personalidad. Hay que ser especialmente cautos en dejarse influenciar por tal arquetipo. En tal caso es importante cortar lazos.


ARQUETIPO FUNCIONAL:

EL SABIO. Ha despertado a una visión real de él mismo y de la vida. Su sabiduría radica en la unión de su parte masculina y femenina, de intelecto e intuición. Tiene una gran lucidez en todo momento. Vive el presente con toda intensidad a la vez no se aferra a nada ya que ve todo desde la perspectiva de sus ojos eternos. Posee una gran visión de conjunto en todo momento a la vez que ha despertado a una percepción muy aguda hacia lo sutil, hacia lo que no se ve “a simple vista” (lo que se llama comúnmente “videncia”: capacidad de “ver” y captar al otro”, capacidad de “predecir” alguna circunstancia.

EL DISCÍPULO. Es el arquetipo de la humildad, de la disposición humilde a aprender de la vida en cada momento. La inclinación ante el MAESTRO VIDA.


FUNCIONES PRINCIPALES:
  • Aprendizaje;
  • Visión real: capacidad de ver la realidad tal como es, en el aquí y en el ahora;
  • Integración de nuestra sombra y nuestra luz;  de las dualidades (sombra/ luz; dolor/ placer; bien/ mal; vida/ muerte);
  • Desarrollo nuestra capacidad de aprendizaje y nuestro maestro y discípulo interiores, así como  una percepción más sutil de la vida;
  • Atención, tanto a lo más material del mundo de las formas como en las señales más sutiles que nos da la vida en cada momento;
  • Capacidad de “leer entre líneas”;
  • Desarrollo de la percepción sutil y de lo simbólico (sueños lúcidos);
  • Equilibrio de razón (hemisferio cerebral izquierdo) e intuición (hemisferio derecho).


LECCIÓN EVOLUTIVA:

Aprender de la vida. Ver cada circunstancia de la vida como una oportunidad de aprendizaje. Desarrollar la capacidad de “mirarnos” sin distorsiones, y por extensión, mirar así mismo la vida en general.
Estar en el aquí y en el ahora. Desarrollar la alerta, la atención, el acecho. Hacer del presente una experiencia ilimitada.
Capacidad de ver en cada circunstancia de nuestra vida una oportunidad de aprendizaje, crecimiento y evolución. Ver la vida con desapego, y desidentificación.


SINTÓMAS FÍSICOS O ENFERMEDADES EN CASO DE BLOQUEO:
  • Afecciones de la vista;
  • Cefaleas.


SÍNTOMAS O ENFERMEDADES PSÍQUICAS:
  • Todo tipo de neurosis (distorsiones de la realidad);
  • Alucinaciones y delirios (casos graves);
  • Obsesiones, estar “atrapado en la mente”;
  • Pesadillas;
  • Esquizofrenia (en los casos graves de disociación).


AFIRMACIONES:

  • “Yo… confío en mi sabiduría interior”
  • “Yo… reconozco la maestría de la vida en cada detalle”
  • “Cada circunstancia es una oportunidad de aprendizaje”
  • “Cometer errores me permite aprender, crecer y desarrollarme”
  • “Yo… honro a mi “sombra”, la reverencio como mi maestro interior que me guía hacia la luz que soy”
  • “Cada circunstancia y hecho de mi vida es un espejo de mi propio interior”.


SEXTO CHAKRA: LA VISIÓN ELEVADA.

La experiencia de la meditación nos lleva al despertar.  A veces éste es gradual y a veces sucede repentinamente. Es como si de pronto los velos que existieron entre nuestros ojos y la realidad, tanto interna como externa se cayeran… y como por primera vez vemos la realidad tal como es. Sin autoengaños, sin fantasías, sin proyecciones. Este despertar es propio de la apertura del sexto chakra.

Ver es un arte. Para ver necesitamos ante todo, atención. Atención al momento presente. Estar plena y totalmente en él. Pero hasta esto nos ha resultado difícil. Hemos de reaprender este sencillo arte, tan natural en nosotros, estado que hemos perdido por ser incapaces de “limpiar nuestra mente”, de su continuo parloteo, preocupaciones, prejuicios, indagaciones, obsesiones.

El pensamiento es un maravilloso servidor de nuestra consciencia y de nuestro corazón, pero en muchos casos ha tomado el mando y el control absoluto de nuestro ser, invalidando el despertar de nuestra consciencia. Nuestra mente se ha convertido en muchos casos en nuestro gran tirano. Nos impide ver la realidad libre de prejuicios, de distorsiones. El ser humano ve a menudo la realidad a través de la lente deformada de sus condicionamientos pasados, rígidos esquemas mentales y es incapaz de percibir la desnuda y sencilla realidad que tiene ante sus ojos.

Nuestra visión ha de ser capaz de abarcar lo grande así como lo más pequeño, lo más diminuto, aquello que apenas se ve.

Ver lo grande… a veces estamos tan inmersos en nuestra vida cotidiana, desbordados por las prisas, los condicionamientos… Nos es difícil el “MIRAR LA VIDA EN PERSPECTIVA”; “MIRAR CON DESAPEGO”; Nos “ahogamos en un vaso de agua”, nos dejamos arrastrar por pequeños detalles de la vida, somos incapaces de aplicar el sabio dicho de “aquello también pasará…” Resulta difícil a veces el CONTEMPLAR LA VIDA DESDE LO ALTO. Con desapego. Si pudiésemos contemplar nuestra vida presente desde un rascacielos, seríamos capaces de relativizar muchísimas cosas vanas que tan importantes nos parecen. El sexto chakra es la puerta que nos abre a esta visión desapegada, global.

El sexto chakra está situado en el centro de la línea que une ambos ojos. Así como nuestros dos ojos “físicos” nos abren a una visión dual de la vida, cuando abrimos el chakra del entrecejo, nos abrimos a la unidad que subyace a la aparente dualidad del mundo de la forma.
La visión dual de la realidad es asimismo inherente a nuestra anatomía cerebral: El hemisferio derecho está relacionado con lo femenino: visión de conjunto, espacio, atemporalidad, intuición, inconsciente, pasividad, pensamiento analógico, pensamiento globalizador, mientras que el hemisferio izquierdo está relacionado con lo masculino: lógica, pensamiento lineal, tiempo, análisis, acción, conciencia. Para trascender la visión dual hemos de colocarnos en el observador (el tercer ojo que todo lo observa sin identificarse con nada.)

El sexto chakra nos ayuda a contemplar y unificar nuestra sombra y nuestra luz. Reconociendo ambos; valorando ambos. La sombra engloba todos aquellos aspectos que rechazamos porque normalmente nos conducen al dolor. Aceptar nuestra sombra como uno de los motores que nos conducen a la evolución es básico. Nos proporciona la paz de ver la realidad en su globalidad. Desaparece la angustia ante la irrupción de nuestra sombra si estamos dispuestos a verla, reconocerla y aceptarla.

La visión de la vida como una unidad comienza por la visión de nosotros mismos como tal. Somos seres aparentemente polares: cuerpo/ alma; miedo/ coraje; alegría/  tristeza; fuerza/ debilidad, etc. Si somos capaces de reconocernos con nuestra sombra y nuestra luz sin excluir ninguno de ellas damos el primer paso para una visión real de la vida, más allá de la ilusión de la polaridad.

Para entrar en la consciencia de unidad, basta con… elevarnos un poco. Ver la vida desde lo alto. Como un águila. Desde esta visión somos sabios. Conectamos con nuestra sabiduría innata, inherente al ser humano.

Esta elevación de la consciencia, que es el estado de meditación, es la clave para vernos a nosotros mismos desde una perspectiva eterna. Somos entonces capaces de no dejarnos llevar por la excesiva euforia en momentos, ni hundirnos en el desánimo y en la depresión en otros. Vemos el mar en su totalidad, no solo la ola encima de la que estamos en este preciso momento.

Este paso de la dualidad a la unidad es el camino de este chakra. Al igual que otros chakras, este paso, también llamado DESPERTAR, ES TAMBIÉN UN ANHELO PROFUNDO DE TODO SER HUMANO.


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