viernes, 23 de septiembre de 2016

El séptimo chakra

Hola muy buen día,

Seguimos con la serie de entradas sobre cada los chakras, aprovechando que comenzaremos nuevamente en octubre la séptima edición del Taller de chakras, que dirige con mucho amor y dedicación nuestro compañero Pierre Wappenhans.

Tendremos la próxima charla de presentación, en donde Pierre además nos hablará sobre cada uno de los chakras:


Viernes 11 de noviembre 2016 a las 19.30 h.
Confírmanos tu asistencia. 

ENTRADA LIBRE

SÉPTIMO CHAKRA



NOMBRE: Sahasrara.

LOCALIZACIÓN: En la coronilla, el punto más alto de la cabeza

CORRESPONDENCIAS ANATÓMICAS: El cerebro. La glándula pituitaria. El ADN.

ELEMENTO: Espíritu, luz.

COLOR: Violeta y dorado.

PLANETA: Urano.

SONIDO: “N” nasal  (La “Ng” inglesa.) AUM.

MINERAL: Amatista, Cuarzo transparente, diamante.

ACEITE ESENCIAL: Loto.

ARCÁNGEL: Metatrón y Zadquiel

MAESTRO ASCENDIDO: Quan Yin.


ARQUETIPO FUNCIONAL:

El Maestro (de la vida.) Ha trascendido su ego y vive la vida con suma sencillez. Ha integrado perfectamente Cielo y Tierra, el mundo de las formas y la dimensión espiritual Es consciente de que la vida es sagrada y espiritual y cada acción y palabra lo son. “Vive la vida ordinaria de un modo extraordinario.” Es capaz de transmitirla a los demás, ya no tanto a través de la expresión (5º chakra), sino desde su simple presencia, estar y ejemplo.


ARQUETIPO DISFUNCIONAL:

El Egotista. Vive una falsa espiritualidad, una espiritualidad que separa y que no une, unida a un falso sentimiento de superioridad. Suele mirar a los que considera “menos espirituales” con menosprecio. Tiene un gran “ego espiritual.” Muy a menudo utiliza esta falsa espiritualidad como una vía de escape de la realidad.


FUNCIÓN PRINCIPAL:
Este chakra nos vincula con la totalidad. Nos abre a la consciencia de formar parte de un todo y nos comunica con la dimensión divina que nos trasciende.


LECCIÓN EVOLUTIVA:
Trascender del ego, abrirse a la consciencia de unidad.

SINTÓMAS FÍSICOS O ENFERMEDADES:
Afecciones del sistema nervioso central. Enfermedades genéticas.

SÍNTOMAS O ENFERMEDADES PSÍQUICAS:
Psicosis, paranoias (megalomanía.) Depresión, alienación, confusión mental.

ASPECTO YIN: agradecer.

ASPECTO YANG: invocar


AFIRMACIONES:

  • “Soy uno con el todo”;
  • “Cada momento de mi vida, cada acto, cada encuentro son sagrados.”
  • “Mi ser sintoniza con el Ser universal”
  • “Yo… soy siempre bendecido por la existencia.
  • “Yo…. me libero de todos mis pensamientos de separación. Soy uno con la Vida”.
  • “Es mi voluntad hacer Tu Voluntad.”


SAHASRARA, LA PUERTA DEL CIELO.

Este chakra nos abre a la consciencia de formar parte de un todo y nos comunica con la dimensión divina que nos trasciende. La energía divina es una energía que vibra a una frecuencia muy alta, podríamos decir infinita que nos puede atravesar si nos hacemos permeables a ella. Si creamos un vacío en nuestro interior para  que ella pueda entrar. La energía divina solo puede penetrarnos cuando estamos limpios, y vacíos. Cuando dejamos de movernos desde el ego y nos entregamos a ella. El camino del séptimo chakra es el último eslabón en la evolución a través de los chakras ya que es el chakra de la entrega total a la Voluntad Divina, a la renuncia de la voluntad del ego, a la total confianza en esta fuerza superior infinitamente inteligente que nos mueve, llamada Dios, Allah, el Ser,  la Esencia….

Llegamos a la cumbre de nuestro viaje interior. El séptimo chakra es la “puerta del cielo”. Es el que nos abre al Universo, al todo. Una imagen del séptimo chakra es un loto de mil pétalos. Los pétalos simbolizan la apertura a la Luz al igual que a las flores les permiten recibir la energía del sol.
Otra manera de llamarlo es “el cordón umbilical que nos une con el Universo /la Fuente/ la Esencia / el Ser / Dios.
Llegar al séptimo chakra es llegar a la fuente, a la esencia, al cristal que todos somos. Ya no hay lucha. Ya no hay separación.
Es como si la consciencia “saltase” hacia otra dimensión: me sigo sintiendo yo mismo, sigo sintiendo mis límites como ser individual que soy, a la vez que se despierta en mí una consciencia de todo, de unidad. Cuando paralelamente hemos abierto nuestro cuarto chakra, el amor que hemos despertado en él toma su máxima dimensión: se vuelve compasión, es decir, sentir que el otro y yo somos uno.

Desaparece el egoísmo que separa, que aísla. Nos rendimos a una fuerza mayor, una energía más grande, a una inteligencia superior, que siempre ha estado obrando y lo sigue haciendo en nosotros. Cuando el ser humano vive solo desde su ego,  a menudo pretende o intenta ser más que esta inteligencia y amor infinitos. En el momento en que esto sucede, empieza la lucha: competencia, guerras…. El ser humano va alcanzando metas que lo mantiene en la ilusión de la conquista de la felicidad. Pero todas estas metas son vanas, son efímeras. Llegado a este punto, se pregunta: ¿Para qué tanta lucha, tanta ostentación? Nace el deseo de soltar. Soltar definitivamente al personaje limitado, la coraza, el invento que hemos creado de nosotros mismos. Es el mayor paso evolutivo, y tal vez el más difícil.

En nuestro camino ascendente por los chakras hemos ido depurando cuerpo, emociones y mente. El último paso es el más sencillo a la vez que el más difícil. Sencillo porque es silencioso, no hace ruido, ni requiere grandes aspavientos. El paso se asemeja a lanzarse al vacío, Para ello solo se requiere UN paso!... Es el paso de SOLTAR. RENDIRSE, del máximo desapego.

La lección evolutiva, el salto de consciencia que supone la llegada a este chakra es la de la muerte, no es (necesariamente) la muerte física, pero para nacer a esta nueva consciencia de unidad, de sentir que somos el todo, que el universo respira a través de nosotros, ALGO EN NOSOTROS HA DE MORIR. Si vivimos nuestro séptimo chakra con toda nuestra entrega, entramos fácilmente en una sensación de agonía, vacío, muerte. A veces este estado se vive con dificultad, es un estado muy profundo. Es la llamada “noche oscura del alma”. En todo proceso evolutivo profundo, llegamos a ella. Nada tiene aparentemente sentido, hay como una indiferencia hacia todo. Cuando llegamos a este estadio podríamos pensar que estamos en un estado de depresión o algo así. No se trata de esto en absoluto. Es un estado pasajero que hay que vivir. Todo parece ilusorio, todo lo que nos había parecido tan importante hasta ahora adolece de sentido. Es un estado parecido a quién se despide de este mundo. Hay incluso personas que llegadas a este estadio se piensan que la muerte física está cerca. Lo que realmente está sucediendo es una muerte interior de una forma de vida. Un estado de latencia. El gusano que teje su nido para convertirse en mariposa. Sabe que cuando será mariposa, ya no será gusano.  Y aún así, su esencia sigue siendo la misma, manifestada con un grado de libertad mayor.
Hay que personas que han vivido este despertar de la consciencia a través de una experiencia real cercana a la muerte. Muchos lo vivieron como un viaje totalmente lúcido a otra dimensión así como su decisión de volver a la vida terrenal. Después de estas experiencias, sus vidas, en la mayoría de los casos han cambiado. Se vive con otro estado de consciencia.

El séptimo chakra, la puerta al cielo, según muchas personas capaces de ver la energía, es el lugar del cuerpo a través del cual nuestra alma abandona nuestro cuerpo físico en el momento de la muerte real. Nuestra alma, percibida como una bola de luz, asciende por el canal central, y se libera por el chakra corona. La experiencia de apertura del séptimo chakra tiene similitudes con el proceso de la muerte física, solo que se trata de una muerte simbólica. No nos desprendemos de nuestro cuerpo físico, pero sí nos desprendemos de toda identificación con él, y con todos sus atributos que nos han hecho sentir “yo” hasta ahora: sexo, profesión, aficiones, rasgos de carácter, etc.
  
Unirnos con el Todo, fusionarnos con él… es tan sencillo y sin embargo, es el paso más difícil de todos. Como cada chakra, su lección evolutiva se vive a través de un profundo anhelo. El anhelo vinculado con este chakra, es el de fusionarnos, de trascender el ego y las limitaciones. En nuestro viaje interior hemos vivido cada chakra /peldaño evolutivo a partir de unos profundos anhelos: el enraizamiento en nuestro cuerpo físico; el placer y el goce de vivir; el poder personal; el amor;  la comunicación y de la expresión;  la visión real y el aprendizaje. Y llegados a esta etapa evolutiva, experimentamos realmente este profundo anhelo de fusionarnos en un todo mayor, en esta gran unidad que a todo interpenetra. Es un nacimiento a una dimensión infinita. Solo que para nacer a una gran dimensión, algo de nosotros ha de morir a la dimensión pequeña. Y allí radica nuestro gran miedo. Miedo a desaparecer, a ser aniquilado. Este miedo es inherente a este chakra. El miedo siempre es a la muerte del EGO. Del personaje al que siempre nos hemos identificado. Una vez abierto armónicamente el chakra corona, seguiremos con nuestras emociones humanas. Pero algo en su percepción habrá cambiado. Nos hemos despegado del ego, sabemos que lo necesitamos para vivir esta dimensión física, pero que no somos él. Hemos nacido a un nuevo estado de consciencia. En este nacimiento viene implícita la muerte de lo pequeño, de la ilusión.



El séptimo chakra corresponde a lo que en la tradición yóguica se llama SAMADHI.


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martes, 21 de junio de 2016

El sexto chakra

Hola muy buen día,

Seguimos con la serie de entradas sobre cada los chakras, aquí la información sobre el sexto chakra:


SEXTO CHAKRA
Por Pierre Wappenhans





NOMBRE: Ajña
LOCALIZACIÓN: Entre las dos cejas. Se extiende en toda la frente.

ÓRGANOS ASOCIADOS: Frente, cerebro, ojos (presente, alerta, atención.) Oído (oír los mensajes de la vida.) Glándula pineal.

ELEMENTO: el pensamiento.

COLOR: Añil /índigo

FORMA GEOMÉTRICA: Ninguna en específico. Los mandalas o yantras en general.

MINERAL: Obsidiana para trabajar con la sombra; amatista para despertar la intuición y la percepción sutil.

ACEITE ESENCIAL: Sándalo.

ASPECTO YIN: Intuición.

ASPECTO YANG: Razón

MÚSICAS: Música de Mantras y de meditación, especialmente la música Zen. En general, músicas poco melódicas, que favorezcan la mente neutral. Instrumento: el sitar.

ELEMENTOS DE LA CASA: Las ventanas, especialmente sus cristales  (Limpiar cristales con consciencia es como limpiar los “cristales” de nuestra consciencia.) La iluminación de la casa en general.


ARQUETIPO DISFUNCIONAL:

EL INTELECTUAL. No es un arquetipo realmente disfuncional, a menos que éste se manifieste en un grado extremo: una tendencia excesiva a almacenar conocimientos que proceden de otras personas y otras fuentes sin haber realmente vivido, experimentado y comprobado sus teorías. Personas que se quedan en el “estadio teórico”, de la vida, aprendido en “los manuales de la vida” y que están cerradas a aprender de la experiencia que trae la vida misma a cada instante.

EL FALSO MAESTRO O MAESTRO DESDE EL EGO. Aunque en el nombre del arquetipo esté la palabra “maestro”, no siempre se declara como tal abiertamente. Es la persona que manipula desde el poder de la mente. Tiene similitudes con el predicador, pero es más sutil: manipula a través de la proyección del pensamiento, no siempre estando físicamente presente. Puede manipular a distancia. Suelen ser personas con mucho poder mental, pero con una herida en el chakra corazón no sanada. Son el fiel exponente del peligro que supone la apertura del sexto chakra sin haber hecho un trabajo previo de apertura del cuarto. Son los típicos líderes de una secta: (declarada o no:) las personas que se ven atraídas por ellas pueden llegar a sufrir de trastornos de alienación y  pérdida de la personalidad. Hay que ser especialmente cautos en dejarse influenciar por tal arquetipo. En tal caso es importante cortar lazos.


ARQUETIPO FUNCIONAL:

EL SABIO. Ha despertado a una visión real de él mismo y de la vida. Su sabiduría radica en la unión de su parte masculina y femenina, de intelecto e intuición. Tiene una gran lucidez en todo momento. Vive el presente con toda intensidad a la vez no se aferra a nada ya que ve todo desde la perspectiva de sus ojos eternos. Posee una gran visión de conjunto en todo momento a la vez que ha despertado a una percepción muy aguda hacia lo sutil, hacia lo que no se ve “a simple vista” (lo que se llama comúnmente “videncia”: capacidad de “ver” y captar al otro”, capacidad de “predecir” alguna circunstancia.

EL DISCÍPULO. Es el arquetipo de la humildad, de la disposición humilde a aprender de la vida en cada momento. La inclinación ante el MAESTRO VIDA.


FUNCIONES PRINCIPALES:
  • Aprendizaje;
  • Visión real: capacidad de ver la realidad tal como es, en el aquí y en el ahora;
  • Integración de nuestra sombra y nuestra luz;  de las dualidades (sombra/ luz; dolor/ placer; bien/ mal; vida/ muerte);
  • Desarrollo nuestra capacidad de aprendizaje y nuestro maestro y discípulo interiores, así como  una percepción más sutil de la vida;
  • Atención, tanto a lo más material del mundo de las formas como en las señales más sutiles que nos da la vida en cada momento;
  • Capacidad de “leer entre líneas”;
  • Desarrollo de la percepción sutil y de lo simbólico (sueños lúcidos);
  • Equilibrio de razón (hemisferio cerebral izquierdo) e intuición (hemisferio derecho).


LECCIÓN EVOLUTIVA:

Aprender de la vida. Ver cada circunstancia de la vida como una oportunidad de aprendizaje. Desarrollar la capacidad de “mirarnos” sin distorsiones, y por extensión, mirar así mismo la vida en general.
Estar en el aquí y en el ahora. Desarrollar la alerta, la atención, el acecho. Hacer del presente una experiencia ilimitada.
Capacidad de ver en cada circunstancia de nuestra vida una oportunidad de aprendizaje, crecimiento y evolución. Ver la vida con desapego, y desidentificación.


SINTÓMAS FÍSICOS O ENFERMEDADES EN CASO DE BLOQUEO:
  • Afecciones de la vista;
  • Cefaleas.


SÍNTOMAS O ENFERMEDADES PSÍQUICAS:
  • Todo tipo de neurosis (distorsiones de la realidad);
  • Alucinaciones y delirios (casos graves);
  • Obsesiones, estar “atrapado en la mente”;
  • Pesadillas;
  • Esquizofrenia (en los casos graves de disociación).


AFIRMACIONES:

  • “Yo… confío en mi sabiduría interior”
  • “Yo… reconozco la maestría de la vida en cada detalle”
  • “Cada circunstancia es una oportunidad de aprendizaje”
  • “Cometer errores me permite aprender, crecer y desarrollarme”
  • “Yo… honro a mi “sombra”, la reverencio como mi maestro interior que me guía hacia la luz que soy”
  • “Cada circunstancia y hecho de mi vida es un espejo de mi propio interior”.


SEXTO CHAKRA: LA VISIÓN ELEVADA.

La experiencia de la meditación nos lleva al despertar.  A veces éste es gradual y a veces sucede repentinamente. Es como si de pronto los velos que existieron entre nuestros ojos y la realidad, tanto interna como externa se cayeran… y como por primera vez vemos la realidad tal como es. Sin autoengaños, sin fantasías, sin proyecciones. Este despertar es propio de la apertura del sexto chakra.

Ver es un arte. Para ver necesitamos ante todo, atención. Atención al momento presente. Estar plena y totalmente en él. Pero hasta esto nos ha resultado difícil. Hemos de reaprender este sencillo arte, tan natural en nosotros, estado que hemos perdido por ser incapaces de “limpiar nuestra mente”, de su continuo parloteo, preocupaciones, prejuicios, indagaciones, obsesiones.

El pensamiento es un maravilloso servidor de nuestra consciencia y de nuestro corazón, pero en muchos casos ha tomado el mando y el control absoluto de nuestro ser, invalidando el despertar de nuestra consciencia. Nuestra mente se ha convertido en muchos casos en nuestro gran tirano. Nos impide ver la realidad libre de prejuicios, de distorsiones. El ser humano ve a menudo la realidad a través de la lente deformada de sus condicionamientos pasados, rígidos esquemas mentales y es incapaz de percibir la desnuda y sencilla realidad que tiene ante sus ojos.

Nuestra visión ha de ser capaz de abarcar lo grande así como lo más pequeño, lo más diminuto, aquello que apenas se ve.

Ver lo grande… a veces estamos tan inmersos en nuestra vida cotidiana, desbordados por las prisas, los condicionamientos… Nos es difícil el “MIRAR LA VIDA EN PERSPECTIVA”; “MIRAR CON DESAPEGO”; Nos “ahogamos en un vaso de agua”, nos dejamos arrastrar por pequeños detalles de la vida, somos incapaces de aplicar el sabio dicho de “aquello también pasará…” Resulta difícil a veces el CONTEMPLAR LA VIDA DESDE LO ALTO. Con desapego. Si pudiésemos contemplar nuestra vida presente desde un rascacielos, seríamos capaces de relativizar muchísimas cosas vanas que tan importantes nos parecen. El sexto chakra es la puerta que nos abre a esta visión desapegada, global.

El sexto chakra está situado en el centro de la línea que une ambos ojos. Así como nuestros dos ojos “físicos” nos abren a una visión dual de la vida, cuando abrimos el chakra del entrecejo, nos abrimos a la unidad que subyace a la aparente dualidad del mundo de la forma.
La visión dual de la realidad es asimismo inherente a nuestra anatomía cerebral: El hemisferio derecho está relacionado con lo femenino: visión de conjunto, espacio, atemporalidad, intuición, inconsciente, pasividad, pensamiento analógico, pensamiento globalizador, mientras que el hemisferio izquierdo está relacionado con lo masculino: lógica, pensamiento lineal, tiempo, análisis, acción, conciencia. Para trascender la visión dual hemos de colocarnos en el observador (el tercer ojo que todo lo observa sin identificarse con nada.)

El sexto chakra nos ayuda a contemplar y unificar nuestra sombra y nuestra luz. Reconociendo ambos; valorando ambos. La sombra engloba todos aquellos aspectos que rechazamos porque normalmente nos conducen al dolor. Aceptar nuestra sombra como uno de los motores que nos conducen a la evolución es básico. Nos proporciona la paz de ver la realidad en su globalidad. Desaparece la angustia ante la irrupción de nuestra sombra si estamos dispuestos a verla, reconocerla y aceptarla.

La visión de la vida como una unidad comienza por la visión de nosotros mismos como tal. Somos seres aparentemente polares: cuerpo/ alma; miedo/ coraje; alegría/  tristeza; fuerza/ debilidad, etc. Si somos capaces de reconocernos con nuestra sombra y nuestra luz sin excluir ninguno de ellas damos el primer paso para una visión real de la vida, más allá de la ilusión de la polaridad.

Para entrar en la consciencia de unidad, basta con… elevarnos un poco. Ver la vida desde lo alto. Como un águila. Desde esta visión somos sabios. Conectamos con nuestra sabiduría innata, inherente al ser humano.

Esta elevación de la consciencia, que es el estado de meditación, es la clave para vernos a nosotros mismos desde una perspectiva eterna. Somos entonces capaces de no dejarnos llevar por la excesiva euforia en momentos, ni hundirnos en el desánimo y en la depresión en otros. Vemos el mar en su totalidad, no solo la ola encima de la que estamos en este preciso momento.

Este paso de la dualidad a la unidad es el camino de este chakra. Al igual que otros chakras, este paso, también llamado DESPERTAR, ES TAMBIÉN UN ANHELO PROFUNDO DE TODO SER HUMANO.


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jueves, 14 de abril de 2016

El quinto chakra

Hola muy buen día,

Seguimos con una serie de entradas sobre cada uno de los chakras, aprovechando que se esta desarrollando en nuestro centro el TALLER DE CHAKRAS, que dirige con mucho amor y dedicación nuestro compañero Pierre Wappenhans.

Aquí por tanto la información sobre el quinto chakra:


QUINTO CHAKRA
Por Pierre Wappenhans





NOMBRE: Vishuddha

LOCALIZACIÓN: base del cuello.

ÓRGANOS ASOCIADOS: trapecios, tiroides, laringe, faringe, boca y demás rasgos de la cara. Cuerdas vocales (expresión). Nuca y cervicales (comunican mente y corazón).

ELEMENTO: sonido, éter.

COLOR: azul marino.

FORMA GEOMÉTRICA: círculo.

SONIDO: vocal: “I”. Mantra: HAM.

ALIMENTOS: frutas en general. Especialmente las bayas azuladas, por el color: arándanos, grosella negra. (Se puede tomar en zumo).

MINERAL: sodalita, turquesa, lapislázuli.

ACEITE ESENCIAL: ámbar de Cachemir.

ESENCIA FLORAL: brezo (heather en inglés), flor de Bach: para el exceso de locuacidad para reclamar la atención.


ARQUETIPOS FUNCIONALES:

·      EL COMUNICADOR. Capaz de comunicar su verdad en todo momento sin herir, escuchando al otro. Se  expresa con sinceridad en todo momento, siempre desde la escucha del otro, entrando en resonancia, en sintonía con él. Sabe expresar, su manera de sentir, de pensar, su visión, con total transparencia.

·      EL CREADOR. Tiene la capacidad de crear su propia vida, en cualquiera de sus ámbitos,  como un vivo reflejo de su propia naturaleza: en su trabajo, es capaz de desarrollar su vocación; en su hogar, crea un lugar en acorde con su sensibilidad; se relaciona con personas realmente afines; en su familia crea un vínculo armónico. Vive la vida con una creatividad constante, siempre como un reflejo de él mismo.


ARQUETIPOS DISFUNCIONALES:

  • EL NIÑO REPRIMIDO O SILENCIOSO. Se ha acostumbrado a ocultarse, a callar su verdad por miedo a ser dañado, menospreciado o abandonado. Su riqueza permanece dentro de él y no la comunica. Se refugia en su mundo interior. Este arquetipo se origina muy a menudo en nuestra infancia, al haber recibido muestras de menosprecio (“¡Eres un desastre!” “¡Qué torpe que eres!”), de comparaciones, y muchas veces de abandono. (“Si te vistes así, si te relacionas con esta gente, si no vas a hacer tal carrera universitaria…, no cuentes conmigo”).

  • EL CHISMOSO. Pierde su energía a través del uso inconsciente de la palabra, que derrocha en críticas o chismorreos.

  • EL JUEZ INTERIOR. Es un arquetipo rígido, inflexible. Es intransigente. Juzga cada acción, cada palabra, tanto las propias como las ajenas. Tiene unos cánones muy rígidos para dictaminar lo que está “bien” y lo que está “mal”. Su expresión está por lo tanto totalmente desprovista de espontaneidad. Se expresa desde la mente, desde lo que considera correcto, nunca desde el corazón. Este arquetipo es como una memoria de todos los juicios recibidos por otras personas y que hemos hecho nuestros, con los que nos hemos identificado.


FUNCIÓN PRINCIPAL:
La comunicación. La expresión. La escucha. La resonancia. La creatividad (el arte de crear mi propia vida). La vocación. La conexión con el propósito más elevado.


LECCIÓN EVOLUTIVA:
·      Desarrollar la autenticidad, la transparencia y la integridad entre lo que soy, lo que digo y lo que hago.
·      El arte de crear mi propia vida como un fiel reflejo de mi  verdadera naturaleza.
·      Aprender el uso impecable de la palabra, la expresión sincera y la comunicación.
·      Abrirnos a una nueva calidad de la comunicación, que nace de una profunda sintonía, escucha y resonancia con el otro.


SINTÓMAS FÍSICOS O ENFERMEDADES EN CASO DE BLOQUEO:
  • Contracturas de cuello y trapecios, tortícolis, cervicalgias.
  •  Afecciones de la voz, afonías.
  • Dislexia.
  • Afecciones de la garganta: laringitis, faringitis.
  • Afecciones de la tiroides.


SÍNTOMAS O ENFERMEDADES PSÍQUICAS:
  • Represión.
  • Tartamudeo por bloqueo emocional.
  • Problemas para expresar ideas o sentimientos.
  • Timidez.
  • Fobias. (Ej.:“Miedo escénico”).


AFIRMACIONES:

  • “Lo que tengo que decir merece ser escuchado”.
  • “Para mí, es seguro expresar”.
  • “Yo… soy un ser íntegro. Todo lo que manifiesto y expreso es un reflejo de mi interior”.
  • “Yo… tengo derecho a expresar mis sentimientos”.
  • “Yo… me comprometo con mi propia verdad y disfruto compartiéndola con los demás”.
  • “Lo que tengo que decir es valioso para otros”.
  • “Yo… confío en la integridad de mis palabras”.


ASPECTO YIN: Expresar sentimientos, amor, afecto. Escuchar. DESCUBRIR nuestra vocación.

ASPECTO YANG: Expresar ideas, pensamientos. Desarrollar nuestra profesión con creatividad. MANIFESTAR nuestra vocación.


VISHUDDHA, EL COMUNICADOR

Si cada chakra puede verse como un miembro de nuestra familia interior, Vishuddha, el quinto, es nuestro portavoz, el que facilita la comunicación entre todos los miembros del sistema, asegurando la unidad y armonía interiores.

Ya desde el punto de vista fisiológico, la comunicación es fundamental: existe en nuestro cuerpo una extensa red de canales de comunicación que permiten informar a cada órgano del estado del sistema. Esta comunicación permitirá al mismo organismo segregar las hormonas o las enzimas necesarias, activar o inhibir el metabolismo de un determinado órgano para mantener el equilibrio y la armonía del sistema.

La comunicación se establece sobre todo a través del sistema nervioso, pero también a través del sistema circulatorio o linfático.

Asimismo, el quinto chakra “escucha” todas las voces de nuestro interior: la voz del corazón, del instinto y de la mente. La voz de nuestros personajes internos. Un quinto chakra armónico busca el “acorde perfecto”, en el que todas las voces se unifican y armonizan.

En la tradición del yoga, a este chakra se le asocia un “quinto elemento”: el éter.  Es considerado como un elemento muy sutil a través del cual los demás elementos, asociados a los chakras inferiores y más densos, se comunican y unifican.

Otro elemento también asociado a este chakra es el sonido, entendido como el conjunto de ondas y vibraciones que facilitan la comunicación entre cada parte del cuerpo, entre cada chakra, y entre los nosotros mismos y los demás. En este caso entendemos por sonido no solamente las ondas perceptibles por nuestro oído, sino también las vibraciones más sutiles que nos llegan de los demás y que hacen que sintonicemos o no con ellos.

Al estar situado en la base del cuello, su función principal es la de  armonizar la voz del corazón y la de la mente, por lo tanto de ayudar a crear una unidad entre lo que siento, pienso y digo.


Al ser un chakra superior, Vishuddha tiende hacia la unidad. Para alcanzar la unidad absoluta del séptimo chakra, hemos de empezar por hallarla entre todas las voces que en un momento dado resuenan en nuestro interior. Luego hemos de afinar nuestra voz con la de las demás personas, a través de la escucha profunda y la expresión transparente.




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jueves, 18 de febrero de 2016

El cuarto chakra

Hola muy buen día,

Seguimos con una serie de entradas sobre cada uno de los chakras, aprovechando que se esta desarrollando en nuestro centro el TALLER DE CHAKRAS, que dirige con mucho amor y dedicación nuestro compañero Pierre Wappenhans.

Aquí por tanto la información sobre el cuarto chakra:


CUARTO CHAKRA
Por Pierre Wappenhans




NOMBRE: Anahata

LOCALIZACIÓN: En el centro del pecho.

ÓRGANOS ASOCIADOS: Pulmones, corazón, sistema circulatorio y respiratorio. Brazos y manos. Vértebras dorsales.

ELEMENTO: Aire.

COLOR: Verde y rosa.

FORMA GEOMÉTRICA: Hexagrama.

SONIDO: HAM. La E.

MINERAL: Aventurita verde, esmeralda, malaquita, cuarzo rosa.

ACEITE ESENCIAL: Rosa.


ARQUETIPOS FUNCIONALES:
El niño interior. Este arquetipo nos conecta con el amor en su estado más puro e inocente. El Niño interior se mueve, y se expresa desde él. Vive intensamente el presente, se ama a sí mismo y vive toda manifestación del amor con ligereza y espontaneidad, Sabe pedir y sabe dar. Lo hace siempre con naturalidad. Sabe vivir la vida intensamente. Cuando está unido al arquetipo del Adulto, es capaz de vivir la vida con compromiso y entrega, pero sin perder nunca la espontaneidad y la capacidad de “jugar la vida”. Sumamente transparente, atrae el amor porque “contagia” a los demás con su manera de ser.

El amante. Este arquetipo encarna la parte de nuestro ser que ha madurado a través de las experiencias de la vida, y lejos de mantenerle serio y calculador, respalda y protege al niño interior, aportándole solidez y experiencia, a la vez que dejándose contagiar por su espontaneidad e inocencia. Su amor es incondicional, y vivir con él le hace feliz sin necesidad de correspondencia ni de manifestaciones explícitas.


ARQUETIPOS DISFUNCIONALES:
El Actor. Ante determinadas circunstancias de su vida ha decidido cerrar su corazón y desconectarse del amor y de los sentimientos. Es frío y distante. Ha creado un personaje y vive identificado con él. Finge, se oculta. Su vida se asemeja a una obra de teatro. Actúa en vez de sentir, especialmente en el amor. Es irónico, sarcástico, escéptico. Profundamente desconfiado. Analiza todo en exceso y nunca se deja llevar por el corazón. Siempre busca “certezas”, garantías antes de actuar, decidir o expresar.  No asume el riesgo a sentir, a ser vulnerable.

El “Caballero de la Armadura Oxidada”. Es una variante del actor. En su caso huye de los sentimientos y se refugia en una actitud compulsiva de conquistar metas, para sentirse reconocido como bueno y así atraer un amor ficticio de las personas a lasque “salva”.


El Niño Herido: cuando el cuarto chakra no ha evolucionado adecuadamente seguimos anclados en un esquema infantil a través del cual pensamos que la felicidad y el amor nos vienen dados de fuera. En consecuencia, en casos de abandono, ruptura, duelo… la persona queda muy resentida y culpa al otro. El niño herido tiene mucha dificultad en perdonar, acumula mucho rencor. Se mantiene en una actitud  totalmente pasiva ante la persona que le abandonó, esperando a que repare su acción, llene su vacío afectivo, cosa que no siempre sucede. Mientras, sigue albergando resentimiento en su interior. Le cuesta mucho soltar este tipo de sentimientos, que de alguna forma le mantiene siempre atado a la misma situación del pasado. Ello dificulta su apertura al amor real: el que brota de su interior,  que le permitiría crear relaciones maduras en las cuales compartir este amor. Este arquetipo se suele originar en una etapa infantil en la que hubo una situación dolorosa de falta de nutrición afectiva: abandono, pérdida, preferencia hacia otro hermano… Al no resolver esta herida, la persona sigue anclada a su pasado, como esperando el regreso de aquel amor no correspondido.


FUNCIÓN PRINCIPAL:
  • Potenciar y equilibrar el movimiento de dar y el de recibir en la vida.
  • Amor a uno mismo y a los demás.
  • Compasión. 
  • Unir y equilibrar los chakras superiores y los inferiores, lo espiritual y lo material.


LECCIÓN EVOLUTIVA:

  • Amar incondicionalmente.
  • Perdonar, no desde un acto “caritativo” sino desde el reconocimiento profundo que no existen enemigos, solo maestros que nos hacen de espejo de alguna sombra de nuestro interior.
  • La compasión en el sentido real del término: sentirse uno con el otro y sus sentimientos, sean de alegría, de tristeza o dolor. 
  • La empatía.
  • Aprender a ser vulnerable: el coraje de vivir despojado de  corazas y  de actitudes defensivas. Vivir desde el corazón, conectado con los sentimientos, y saber manifestarlos.
  • Aprender a escuchar el corazón y a seguir su voz.
  • La inocencia: liberar al niño interior inocente que hay en nosotros, dejar que se manifieste. Desde el adulto que somos, respaldarlo, protegerlo, sin reprimirlo.


SINTÓMAS FÍSICOS O ENFERMEDADES EN CASO DE BLOQUEO:
  • Afecciones respiratorias de las vías bajas (pulmones y bronquios).
  • Afecciones cardiovasculares, híper o hipotensión arterial, arritmias, dorsalgias.


DESEQUILIBIOS PSICOLÓGICOS Y ENFERMEDADES PSÍQUICAS:
Melancolía, indiferencia, resignación, aflicción, excesivo apego al pasado, celos  y posesividad desproporcionados.


AFIRMACIONES:

  • “Yo… me amo a mí mismo incondicionalmente por ser quien soy”
  • “Me siento seguro abriéndome al amor”
  • “Es seguro para mí abrirme a mi vulnerabilidad”
  • “El adulto que soy ama incondicionalmente, protege y abraza al niño que hay dentro de mí”
  • “Yo… me abro a la inocencia de mi niño interior”
  • “Yo… me siento merecedor de abundante amor y me abro a recibirlo”.
  • “Yo… me siento seguro dando amor a los demás”
  • “Yo…  me libero de toda culpa de mi pasado”
  • “El amor es mi maestro”


ASPECTO YIN: La capacidad de recibir.


ASPECTO YANG: La capacidad de dar.


Del chakra corazón emana la energía del amor más puro. Brota del interior, de lo más profundo. Aunque muchas veces vivimos desconectados de él, es el estado natural del ser humano.  Como lo es de toda la creación. El amor se puede entender como la fuerza que unifica todo el universo, tanto a nivel microcósmico como a nivel macrocósmico. Se puede equiparar a la fuerza de atracción, de los astros como  de las partículas más diminutas. Al amor une, atrae, y al mismo tiempo  es libre. Hay espacio entre las partículas. Respeta la libertad, el movimiento propio de cada astro, de cada cuerpo, de cada molécula. El amor verdadero permite que cada ser realice su propio movimiento, dance su propia vida, permitiendo y reforzando la danza de otros, e integrando al otro en un todo mayor. Si la fuerza de atracción no respetara el espacio entre partículas, éstas volverían a aglutinarse y el universo ser reduciría nuevamente a una diminuta masa compacta y estática, como lo fue antes del “Big Bang.”

Siguiendo con este paralelismo con la fuerza de gravedad, el amor verdadero crea unión entre seres desde la libertad, respetando el movimiento, sensibilidad, vida, modo de ser de cada uno. El amor verdadero no pretende agarrar, poseer. No pretende cambiar al otro, moldearlo. El amor es compartir. En él cada parte se potencia mutuamente.


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